Los cráneos de la política suelen sentarse en la comodidad de un despacho a elaborar teorías para mantener el poder, que luego filtran a través de determinados operadores a la opinión pública. En el caso de Trelew, se instaló con fuerza en las últimas semanas que la ciudad podría abrir el calendario electoral de 2023 en soledad, votando exclusivamente a nivel municipal para las categorías de Intendente y concejales, posiblemente en marzo.

Desde el punto de vista del periodismo político, esto da lugar a ríos de tinta, horas de entrevistas radiales y televisivas, innumerables especulaciones de portales web. Es entretenido porque esto acelera el clima pre electoral, surgen candidatos todos los días y está claro que no es descabellado: es una posibilidad de un municipio que tiene autonomía política y administrativa, tanto de la provincia como del estado nacional.

Dicho esto, y más allá de lo que efectivamente vaya a suceder –aseguran que el intendente Adrián Maderna lo está estudiando mientras que su principal funcionario del gabinete, Norberto Yauhar, afirma que hay que votar junto con las nacionales- es oportuno preguntarnos por el desafío que conlleva organizar una elección de este tipo para un municipio.

Intendente de Trelew, Adrián Maderna y Secretario Coordinador, Norberto Yauhar.
Intendente de Trelew, Adrián Maderna y Secretario Coordinador, Norberto Yauhar.

Quedó demostrado que el Tribunal Electoral Municipal tuvo enormes problemas para organizar elecciones vecinales en cuatro barrios el fin de semana pasado. En el caso de una elección general, además de conformar el padrón de extranjeros, es un hecho que deberá pedir la colaboración de la gente con experiencia y con la información, es decir, la Secretaría Electoral del juzgado federal de Rawson.

En primer lugar, para saber qué dice la legislación para casos de este tipo, hay que remitirse a la Constitución Provincial, que en su artículo 256, inciso 3, expresa que “las elecciones se realizan con el padrón electoral de la Nación, vigente al tiempo en que se efectúan”. Por otro lado, en la Carta Orgánica Municipal de Trelew, nada dice sobre la elaboración del padrón, pero sí sobre la convocatoria: en el capítulo XI, en su artículo 77 indica que “las elecciones ordinarias se efectuarán preferentemente en simultaneidad con las que realicen las autoridades provinciales”.

La redacción de este artículo no obliga a votar en simultáneo, sino que lo recomienda, por lo que deja una puerta abierta. Pero es interesante que en el artículo 79 de la Carta Orgánica habla del motivo de convocatoria de lo que define como elecciones extraordinarias, aclarando “cuando sea necesario reemplazar al intendente por causa distinta a la finalización de su mandato”, para lo cual los electos serán para completar el período reemplazado.

Gustavo Mac Karthy en 2004 y Adrián López en 2007, triunfaron en elecciones municipales desdobladas.
Gustavo Mac Karthy en 2004 y Adrián López en 2007, triunfaron en elecciones municipales desdobladas.

Es lo que ocurrió en 2004 precisamente en Trelew, cuando ante la renuncia de Horacio Gómez se debió convocar a una elección (con un interinato de tres meses por parte de Aldo Marconetto) y el candidato del PJ, Gustavo Mac Karthy, fue electo por amplio margen para completar ese período hasta 2007. Pero en ese caso, hubo colaboración activa en logística y recursos por parte del estado provincial y la justicia federal.

El otro ejemplo en las últimas décadas de una elección en solitario lo protagonizó la ciudad de Rawson en 2007, cuando el intendente radical Pedro Planas, para evitar el “efecto arrastre” de un gobernador como Mario Das Neves (en aquellos tiempos invencible), decidió anticipar una semana las elecciones en la capital. La experiencia de organización fue buena -se debió pagar todo aparte, incluido el trabajo del juzgado federal-, aunque no el resultado, ya que de todos modos ganó el candidato opositor, respaldado por el gobierno provincial, el dasnevista Adrián López.

QUÉ HACE FALTA

Para hacer una elección general, son necesarios varios puntos a tener en cuenta: un padrón electoral limpio y depurado, luego organizado en mesas y escuelas, con sus respectivas autoridades capacitadas y pagas; la custodia policial que garantice la seguridad durante toda la jornada, que puede extender más de 12 horas; y finalmente, la limpieza de los establecimientos escolares.

De acuerdo a averiguaciones realizadas por esta agencia, en las últimas elecciones el año pasado, Trelew tuvo 250 mesas distribuidas en 44 escuelas, con un padrón de 84.095 electores. A cada autoridad de mesa se le pagó $ 2.500 por su participación, más $ 1.500 de capacitación.

Esto significa que si se suma estos $ 4.000 por 500 (cifra que surge de 250 presidentes de mesa titulares y 250 suplentes), la cifra ya arroja 2 millones de pesos sólo en autoridades, sin contemplar el costo de contratar al personal de la justicia electoral que pueda colaborar con los padrones, las capacitaciones y quizás el escrutinio.

Por otro lado, queda contemplar la cuestión de la seguridad: hoy en día, a un policía se le pagan $ 5.100 de adicional por cuatro horas de trabajo. Si se tiene en cuenta que se necesitarían, como mínimo, dos policías dentro de una escuela, y dos en el exterior, serían cuatro policías, por tres turnos de adicional –que suman 12 horas de toda la jornada electoral-.

La cuenta da entonces 15.300 pesos de adicional por policía, multiplicado por cuatro arroja la cifra de 61.200 pesos por escuela sólo en seguridad. Si esto se traslada a 44 escuelas, implica casi 2,7 millones de pesos para la custodia del acto eleccionario.

Y estos números no contemplan tampoco el servicio privado de limpieza que se debería contratar para que cada una de las 44 escuelas esté en condiciones de dictar clases al día siguiente, así como tampoco la inflación, ya que estos costos no se van a mantener durante seis meses.

Las autoridades de mesa deben ser capacitadas y remuneradas.
Las autoridades de mesa deben ser capacitadas y remuneradas.

A groso modo, una elección de este tipo no bajaría de un valor aproximado a los $ 6 millones -esto sin contar el valor de las boletas, algo que no está claro quién afrontará-, y debería contar necesariamente con apoyo logístico. Sin el aporte de la secretaría electoral provincial o federal, parece muy difícil que un Tribunal Electoral Municipal que tardó una semana en tener el escrutinio final de cuatro barrios, pueda organizar los comicios de una ciudad con más de 80 mil electores.

REGLAS DE JUEGO

El primer paso que se debería dar, sería una convocatoria por parte del intendente y ratificada por el Concejo Deliberante. Generalmente se aprueba una ordenanza de adhesión a la convocatoria que suelen hacer por separado la Provincia o la Nación. Por ejemplo, en 2019 Trelew votó junto con la convocatoria hecha por el gobernador Mariano Arcioni el 9 de junio, mientras que Comodoro Rivadavia lo hizo en octubre, en conjunto con las elecciones a Presidente.

En este caso, si hablamos de un adelantamiento, debería ponerse una fecha y fijarse un cronograma electoral. Dado que, a falta de un sistema electoral propio, la Carta Orgánica establece en su artículo que “el municipio podrá adherirse al sistema electoral provincial o nacional”, y como la provincia no tiene Código Electoral, entonces se utiliza el nacional.

En este caso, a nivel nacional, la ley establece un cronograma que indica que el padrón provisorio debe estar elaborado 180 días antes de las elecciones generales, por lo que, si se pretende votar en marzo –de acuerdo a versiones extraoficiales-, el padrón electoral tentativo y abierto a exhibición de todos los habitantes de Trelew debería estar listo en septiembre.

Siguiendo esta lógica, la ordenanza debería estar votada en agosto, para luego pedir a la justicia que se ponga a trabajar y realice un corte con las novedades de los electores. Da la impresión de que la idea de adelantar las elecciones al mes de marzo, si quiere dejar de ser una versión reflejada en un titular periodístico y plasmarse en una realidad, debe hacerse ya mismo, porque no hay más tiempo.

Pero además queda aclarar una cuestión ultra relevante: la realización de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Hoy en día, Trelew está adherida a la Ley Orgánica de Partidos Políticos de la provincia, que establece las primarias obligatorias para dirimir candidatos.

El Palacio Municipal, sede de la Intendencia de Trelew.
El Palacio Municipal, sede de la Intendencia de Trelew.

Esto significa que -con las reglas actuales- si se pretende votar en marzo, se deberían hacer las primarias en pleno mes veraniego de enero. Por lo tanto, quedan dos opciones: una es que Trelew saque una ordenanza que establezca un desenganche y ya no quede adherida a esa ley, y elimine las primarias. La otra es que la modificación de la Ley Orgánica de Partidos Políticos la haga la propia Legislatura, algo que no es imposible, pero que de ocurrir en un futuro cercano, podría cambiar las reglas del juego a mitad de camino.

Lo que queda claro a lo largo de este panorama, es que aún hay un largo trecho para convertir en realidad un posible adelantamiento de elecciones en Trelew. Las versiones sobre el mes de marzo indican que los plazos son ajustadísimos, sin tener en cuenta toda la logística y el millonario costo, que se multiplicaría por dos en el caso de haber PASO, es decir, al menos $ 12 millones. Una aventura que interesa a un pequeño grupo político pero que, es justo preguntarse, ¿es bienvenida por el común de la ciudadanía?

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