TUCUMÁN - Anabel Barrera volvió a donar plasma para las personas que se encuentran infectadas con coronavirus. Desde sus redes sociales, la joven alienta a otras personas superaron esta enfermedad a que donen para que sus anticuerpos puedan ayudar a pacientes con covid-19 a recuperarse. Dice que muchos no quieren donar por desconocimiento o miedo, por lo que considera fundamental informarse sobre el procedimiento. Junto a su marido, que también es donante, ya ayudaron a más de 30 personas a través de un acto tan simple como donar plasma.

"Si sos paciente recuperado y reunís los requisitos acércate al Hospital", dice Anabel en su posteo y remarca "es un minuto y podes ayudar un montón". 

Anabel donó este lunes por tercera vez. Su marido, quien fue el primero en contraer el virus y también está recuperado, ya lo hizo 8 veces. Juntos son super donantes, ya que no es usual que se generen tantos anticuerpos como para poder realizar una gran cantidad de extracciones de plasma por donante.

Cuando los llamaron desde el área de Salud para solicitarles ser donantes, el matrimonio aceptó sin dudarlo. Pero pronto se enteraron que ese acto solidario, que a ellos les parecía tan natural, era más bien una excepción y no la regla entre los pacientes recuperados de coronavirus.

Desde julio la pareja ha donado en total 10 veces. Cada extracción de plasma permite ayudar a 3 personas, por lo tanto solo Anabel y Guillermo colaboraron para que el estado de salud de 30 tucumanos mejorara considerablemente.

“Muchas personas en Tucumán que se recuperaron y desarrollaron anticuerpos no quieren donar. Es una cuestión de ignorancia, porque piensan que por donar pueden volver a contagiarse o algunos dijeron que quieren ‘guardar’, por si algún familiar se contagia y no es así, porque no dura para siempre. Así que si se tiene la posibilidad de donar hay que hacerlo y no es que por donar te bajan las defensas y te contagias de nuevo por haber donado” reflexiona Guillermo, quien se informó con profesionales que están trabajando en el tema.

El matrimonio se siente agradecido de poder ayudar a otros, ellos saben a quiénes va su sangre y cómo avanza el proceso de recuperación de esas personas. “Donar implica salvar 3 vidas, y no es ultra invasivo, porque la aguja que se emplea es más pequeña que la que se usa para hacer donación normal de sangre. Es grato saber que pudimos ayudar a otros” concluyó Anabel.

Fuente: Contexto