Brenda Riego (35) cursaba un embarazo de riesgo y cuando llegó al hospital le dijeron que el corazón de su bebé Nehemías ya no latía. La mujer estuvo más de ocho horas esperando el parto de su hijo presuntamente fallecido y murió desangrada. 

“No entiendo por qué la dejaron desde el mediodía con el bebé adentro. Pudieron haberla operado y hoy mi esposa estaría viva”, denunció Jorge Benítez (40), a TN y la gente. Y agregó: “Tengo angustia, dolor, bronca. Lloro cada cinco minutos. Y ellos dicen que todo lo que hicieron estuvo bien. ¿Podés entenderlo?”.

El viernes 18 de noviembre a las 10 de la mañana, Jorge estaba en el trabajo y recibió el llamado de Yasmin (14), una de las hijas de Brenda, con quien el hombre había formado una familia ensamblada. La adolescente le dijo que su mamá se había descompensado, ya que las contracciones eran constantes y cada vez más fuertes.

Desesperado, el hombre llamó al 107 y corrió hasta su casa, en Monte Chingolo. Al llegar, leyó un mensaje que Brenda le había enviado un rato antes: “Amor, olvidate del bolsito. No traigas nada. El bebé está sin latidos”. 

“Me dijeron que el bebé había fallecido y que querían inducir a Brenda a un parto natural”, cuenta que le dijeron los médicos y recuerda: “Estaba pálida, deshidratada. Tenía los labios morados y secos. Le acerqué agua y no tenía fuerzas para tomar”.

Al esposo de Brenda le pidieron que se fuera y regrese más tarde, en el horario de visitas, sobre las18.30. Al volver, lo hicieron esperar un rato “porque ella estaba siendo asistida por el cuerpo de psicólogos”. Cuando pudo verla, su esposa le dijo: Amor, no quiero parto natural. Quiero que me hagan una cesárea e irnos a casa lo más pronto posible”.

Según contó Jorge, le transmisió el pedido de su mujer a una enfermera, quien le contestó: “Ahora vemos”. "Yo la abrazaba y estaba fría”, lamenta y detalla: “En un momento, Brenda estira el brazo, me acaricia y me dice: ‘Me parece que rompí bolsa’. Levanté la sábana y era un río de sangre”, rememora. 

Fue entonces cuando los médicos ordenaron el traslado de Brenda al quirófano. “Andá a buscar una faja y volvé”, le indicó una enfermera a Jorge. “Volví con la faja y Brenda todavía estaba en quirófano. Los médicos me dijeron que se había desprendido la placenta, que no se soltó el útero y eso provocó mucha pérdida de sangre”, relata. 

El peor final

A la noche Brenda estaba con respirador y tenía baja presión arterial. Los médicos le pidieron que se fuera a la casa y que lo llamarían más tarde. El teléfono sonó a las 0.30 del sábado y Jorge escuchó la peor noticia: Brenda había muerto.

Jorge se presentó horas más tarde en el hospital para reclamar las autopsias del bebé y de su mujer, para saber fehacientemente por qué el corazón de Nehemías había dejado de latir: “Nunca supimos si había sido en casa, en el camino o en el hospital”.

“Me hicieron firmar la solicitud de autopsia del bebé, pero la de mi esposa me la negaron”, denunció. 

Homicidio culposo

Jorge se dirigió a Comisaria 2da de Lanús, donde le tomaron declaración y, finalmente, la Fiscalía N°7 abrió una investigación por homicidio culposo. 

Los cuerpos de Brenda y el bebé fueron trasladados a la morgue de Lomas de Zamora para realizar las pericias del caso.

El domingo Jorge volvió al hospital para reclamar la historia clínica: “No me la quisieron dar. Brenda había llevado una carpeta con todos los estudios que se había hecho durante el embarazo y también me la negaban. Mi abogada intercedió y pude llevarme la carpeta, pero la historia clínica todavía no la tengo”, reclamó.

Embarazo de riesgo

Brenda cursaba el octavo mes de gestación. En septiembre le habían diagnosticado un embarazo de riesgo a raíz de una fisura en la bolsa de líquido amniótico. En esos días comenzó a atenderse en el Hospital Narciso López de Lanús.

Una médica le recetó unas inyecciones que ayudarían al desarrollo de los pulmones del bebé y una semana después, Brenda fue atendida por otro obstetra que le dijo que su embarazo no era de riesgo y “la mandó a casa a hacer reposo”, contó el hombre que pide justicia por la muerte de su esposa y su hijo.

Familiares y amigos de Brenda y su hijo reclaman justicia afuera del Hospital
Familiares y amigos de Brenda y su hijo reclaman justicia afuera del Hospital

“Nos miramos sin decirnos nada. Teníamos mucho miedo. Entró y ya no la vi más”, lamentó Jorge en alusión al momento en el que su mujer ingresó al quirófano. La cesárea, finalmente, se realizó cerca de las 19.30. Ya era muy tarde. El bebé muerto empezó a descomponerse y la fue deteriorando a ella por dentro”, expresó el hombre. 

Reclamó a su vez que a Brenda nunca le hicieron un monitoreo, lo que "hubiera ayudado a salvar al bebé, si todavía estaba vivo. O en su defecto, hubiese ayudado a salvar la vida de la mamá”.

Irregularidades 

“En el acta de defunción pusieron a las 20.05 -dijo sobre la muerte de su hijo-. A Brenda y a mí nos habían informado a la mañana que el corazoncito de Nehemías no latía”. Jorge también denunció irregularidades en cuanto al informe de su esposa: “Me llamaron a las 0.30 para decirme que ella había muerto. En el acta figura a las 0.50″, dijo. 

Además, cuestionó que "en ambos casos se sostiene que (la muerte) fue un paro cardíaco, y nada que ver. Ellos dicen que cumplieron con el protocolo como correspondía y que yo estoy equivocado. Supuestamente, se forman para salvar vidas, ¿no? ¿Y qué pasó acá?”, se preguntó indignado el hombre. 

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