CAPITAL FEDERAL - Por estos días se define el juicio de un caso que sacudió a Nueva Zelanda el año pasado y que despertó una fuerte discusión sobre la violencia contra las mujeres en ese país. La víctima fue Grace Millane, una viajera británica que murió estrangulada en el departamento de un hombre que conoció a través de Tinder.

El acusado, de 27 años, le había dicho a la policía que se había separado de la joven de 22 años después de que tomaron unos tragos. Pero luego cambió su versión de los hechos y dijo que encontró a la mujer muerta en su departamento de Auckland, y habló de un supuesto acto de estrangulamiento consensuado.

Aún así, la evidencia expuesta en el juicio fue determinante: el hombre buscó en Internet el lugar en donde hallaron el cadáver de la joven, enterrado y dentro de una maleta. No sólo eso, también miró pornografía en su celular y aceptó otra cita de Tinder. Todo esto mientras ella yacía muerta en su departamento.

El caso alertó sobre los peligros de los encuentros con desconocidos, en un mundo en el que proliferan las aplicaciones de citas y persisten los femicidios y otros tipos de violencia contra las mujeres.

Cómo se protegen las mujeres en los encuentros acordados a través de apps de citas

El diario El País les consultó a 8 mujeres de entre 24 y 39 años sobre las formas de protegerse a la hora de quedar en encontrarse con un desconocido.

Daniela (24) recomendó stalkear, utilizar las redes linkeadas al perfil de la persona con la que se está conversando para verificar si hay amigos en común o si lo que dice es cierto. "Aconsejo llevar tu propio coche y evitar que te recoja él o que luego insista en llevarte a casa poniéndose muy pesado", dijo Lucía, de 39.

Según Inés (25), siempre se debe ir a un lugar concurrido e ir informando a las amigas sobre la ubicación y la hora. Escribir también para indicar que la cita terminó. Para Rocío, de 28 años, la ubicación en tiempo real es fundamental.

Claudia (28) recomendó siempre tener una excusa preparada. "Yo hacía citas sandwich -entre plan y plan- y decía desde el principio, por ejemplo a las siete de la tarde, que tenía una cena a las nueve o a las nueve y media".

Fuente: La Nación