RÍO GALLEGOS (ADNSUR) - Una joven de Río Gallegos intentó capacitarse para ser inspectora de Tránsito, pero la jefa de Educación Vial le denegó su ingreso por tener tatuajes visibles. El caso terminó con la intervención del gremio y una posible denuncia en el INADI por parte de la damnificada.

La joven tiene casi 30 tatuajes. El primero que se realizó fue el de su hija fallecida, luego vino uno de River y no paró. “Me fue gustando cómo quedaban, fui sumando uno atrás de otro porque se me hizo una adicción”, dijo a la Opinión Austral. 

Sin embargo, ella nunca pensó que podían traerles problemas de este tipo en pleno siglo XXI y decidió tatuarse una espada y una rosa en la mejilla derecha. “Hace mucho tiempo quería tatuarme el rostro y mi tatuador no quería que lo haga, hasta que lo convencí. Hoy por hoy, los tatuajes son parte de mi personalidad, todos mis tatuajes dicen algo sobre mi o sobre alguna experiencia de mi vida. Pero no los cuento porque creo que es algo personal”.

La joven apunta directamente contra Mirta Mayorga, jefa del Departamento de Educación Vial de Tránsito Municipal, quien le dijo que “como funcionaria pública no puede tenerlo”.

Según contó, la mujer le dijo: “Perdón, pero como funcionaria pública no podés tener tatuajes visibles. Es más, les decimos a las chicas que se saquen los aritos. De última, la próxima podrías hacer la capacitación si te los sacás”.

La joven asegura que está situación la afectó y luego de hablar con amigos decidió ir al Sindicato de Obreros y Empleados Municipales y al INADI.  “La pasé mal, lloré todo el día. Cuando les conté a mis amigos, ellos me dijeron que, en serio, me habían discriminado, y ahí fui al sindicato y hablé con la gente del INADI”.

El asesor letrado del gremio elevó una nota al secretario de Organización Gremial para que avance, porque se “están violando los derechos estatutarios”, aseguró la joven. Mientras que Lucrecia Vivanco, a cargo del INADI, en tanto, le habría dicho que “es un claro caso de discriminación”, por lo que en los próximos días radicará la denuncia.

“No por tener tatuajes en la cara soy mejor o peor persona, me sacaron las ganas de trabajar en Tránsito. Los tatuajes no te describen intelectualmente”, aseguró la joven.