BUENOS AIRES (ADNSUR) - Un museo de Canadá había contratado a expertos para descifrar la clave de una caja fuerte que estuvo cerrada durante años, e incluso había intentado varias combinaciones por defecto y contactado a exempleados para ver si podían ayudar a abrir el misterioso objeto. Sin embargo, quien logró la hazaña fue un turista que en el primer intento adivinó la clave, contó La Nación.

Stephen Mills estaba visitando el Museo Vermilion Heritage con su familia. Uno de los objetos de la exposición era la caja fuerte que originalmente había estado en el Hotel Brunswick del pueblo, inaugurado en 1906. Sabiendo que nadie la pudo abrir intentó hacerlo y lo logró.

Se cree que la caja fue adquirida en 1907 y fue donada al museo a comienzos de la década de los 90, después de la renovación del hotel tras un cambio de dueño.

Mills comentó que cuando les mostraron la caja, toda la familia "quedó intrigada", pero se dio cuenta que los números iban de cero a 60 y decidió intentarlo: 20-40-60. "La combinación típica de un candado de clave: tres vueltas en dirección de la manillas del reloj (20), dos vueltas en dirección contraria (40), una en dirección de las manillas del reloj (60). Giré la manilla y abrió", recuerda.

"Me di cuenta de que no la habían abierto en mucho tiempo porque cayó un poco de polvo del mecanismo de cerradura", aseguró. 

La caja fuerte contenía una vieja cuenta de pago y parte de una libreta de pedidos de restaurante que se remontan a finales de los 1970. La libreta incluía recibos de una hamburguesa de champiñones por 1,5 dólares canadienses (US$1,12) y un paquete de cigarrillos por un dólar canadiense.