COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Desde el 22 de marzo, el Laboratorio SIG y Teledetección de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), dependiente del Departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, viene trabajando con el Área Programática Sur en el monitoreo de personas que deben cumplir el aislamiento preventivo por haber estado de viaje recientemente. 

Se trata de un trabajo que combina datos, call center, mapeos mediante herramientas SIG y geoservicios integrados, y la labor de estudiantes, docentes y agentes de seguridad; toda una red que trabaja para que las personas cumplan el aislamiento pero a la vez tengan contención para atravesar ese proceso.

La docente Cristina Massera, directora del laboratorio, es una de las profesionales que está al frente de la actividad. Junto a la médica veterinaria Alejandra Sandoval y los técnicos Sergio Santa Cruz y Leonardo Schuler acompañan el trabajo de los alumnos de la tecnicatura en SIG y Teledetección Denis Monaldi, Rodrigo Vargas, Melisa Guichapirén, Axel Núñez, Joaquín Quisle Avendaño y Pedro Avalos. Ellos son los que están en contacto con los integrantes del call center del Área Programática Sur, sector encargado de la base de datos que registra a las personas que están en cuarentena.  

“Lo que estamos haciendo es mapear al aislamiento, todos esos casos donde las personas tienen que guardar un aislamiento social y preventivo por 14 días”, explicó Massera a ADNSUR.

CONTROL Y CONTENCIÓN

Según explicó la especialista, en un principio se comenzó a relevar por barrios, identificando la cantidad de gente que había por sector, pero esta semana, luego de una reunión con Municipalidad y Fuerzas de Seguridad, se decidió mapear cada caso y distribuirlo por zona. El objetivo es optimizar el recurso y que el aislado pueda ser visitado al menos una vez al día por los agentes de seguridad.

El trabajo tiene una doble finalidad: por un lado el control del cumplimiento del aislamiento, “la responsabilidad social del vecino”, dice Masera; y por otro su contención. “A mí no me gusta la palabra control, me gusta hablar de la responsabilidad social que debe cumplir cada uno de los ciudadanos en este momento de emergencia sanitaria, pero bueno también se contribuye con un sistema un poco más organizado, optimizando el recurso de visitas de cada uno de los casos de aislamiento, porque los responsables del área de seguridad no solo controlan, sino que también consultan cómo se sienten, cómo van avanzando, cómo están pasando la cuarentena. Hay un idea y vuelta de sociabilización”, explicó.  

 

 

LA EVOLUCIÓN DEL AISLAMIENTO

El relevamiento incluye a todos los aislados de Comodoro, Rada Tilly, Sarmiento, Río Mayo, Río Senguer y las comunidades rurales. Cada día varía de acuerdo a quien entra a la provincia y quien termina el plazo de 14 días que se estipuló como cuarentena obligatoria para los viajeros.

Según explicó Massera, en el están “todas las personas que ingresan por aerolíneas, traslado en colectivo o vehículo particular”.

La información personal es netamente confidencial y solamente tienen acceso los responsables del Área Programática Sur y los agentes de seguridad que deben realizar el control, entre ellos empleados del Ente Comodoro Deportes que realizan el control casa a casa.

El trabajo arroja datos interesantes. Por ejemplo, al principio los aislados fueron principalmente adultos mayores y adultos en edad laboral activa que se encontraban de viaje por diferentes motivos. Ahora, el panorama cambió y aumentó el aislamiento de estudiantes que volvieron de La Plata, Córdoba o Buenos Aires.

Se estima, a grandes rasgos, que hay 700 personas en aislamiento en este momento. En las localidades pequeñas los casos se esparcen por toda la jurisdicción, diferente a lo que sucede en Comodoro, donde se focalizan en sectores puntuales.

“En Comodoro vemos que la zona con la mayor cantidad de casos de aislamiento se da en la zona Centro y los barrios Pueyrredón y Roca. Son barrios que tienen mayor cantidad de casos de aislamiento. Y en la zona norte nos llamó la atención la concentración en los barrios Standart, Don Bosco, Palazzo y en el barrio Centenario”, explicó Massera, y detalló: “Primero llegaba gente que había ido de viaje al exterior. Entre adultos mayores y activos, y ahora se nota una mayor cantidad de jóvenes. Pero las edades fluctúan, entra gente de todas las edades que ha ido por tratamiento médico o distintas situaciones. Los jóvenes están más asociados a que estaban estudiando afuera y vienen de Buenos Aires o Córdoba”.

La especialista pide a la comunidad respetar a las personas que cumplen el aislamiento y a quienes están en cuarentena ser responsables, principalmente “los jóvenes que son muchos los que han regresado de lugares donde están estudiando”.

Es que respetando las normas que dicta el Estado, la evolución del coronavirus ha sido positiva, y ha permitido avanzar en la flexibilización, un paso en el que nadie quiere volver atrás.