MÉXICO (ADNSUR) - La madre de Iker Fuentes relató que al percatarse de que el pequeño mordió una pila, lo llevó al hospital de Torreón, Coahuila. El niño llegó caminando, pero la situación empeoró y al paso de los días perdió la capacidad de caminar.

El pequeño fue sometido a una intervención quirúrgica de alto riesgo. Lamentablemente, resultó con hidrocefalia, cuadrapléjico y postrado en una cama de por vida. Un mes después salió del hospital, pero su condición no ha mejorado.

Sus padres tienen la esperanza de aliviar su situación, a través de terapias físicas, visuales y de lenguaje. Sin embargo, su situación económica no les permite solventar los gastos médicos y los tratamientos.

Hoy, solicitan el apoyo y la solidaridad de familiares, amigos y de la población en general. Ansían verlo caminar, correr y jugar, indicó Infobae.

NO JUGAR CON PILAS

Las pilas son fuentes de energía altamente tóxicas, contienen mercurio, cadmio, litio y plomo, sustancias sumamente dañinas para la salud y el ambiente. Una alta exposición al mercurio, por ejemplo, puede dañar el cerebro y los riñones, provocar retraso mental y problemas para caminar y hablar, así como ceguera y convulsiones.

Los niños jamás deben tener a su alcance las pilas, especialmente las pilas de botón. Si un pequeño ingesta una pila, es peligros que ésta se vaya al pulmón, porque podría producir falta de aire; si la pila se atasca en el esófago, el niño tendrá problemas para tragar, dolores de garganta y riesgos serios de ahogarse.

Es posible que los niños tengan dolor e irritación de la garganta, vómito y salivación en exceso. En todos los casos, se sugiere acudir de inmediato a los servicios de emergencia.