RÍO GALLEGOS (ADNSUR) - Zahira y Morena asisten al mismo colegio en Río Gallegos pero a distinto grado y se encontraron en Buenos Aires en el momento de atravesar un trasplante. Zahira recibió un riñón y Morena, un trasplante de médula ósea. Hoy se recuperan y cuentan su historia. Mirá el emotivo video.

 

Nenas trasplantadas cuentan su experiencia

 

Tanto Morena como Zahira cursan en la escuela N°1 y van a séptimo grado, pero a diferentes cursos, lo que no impidió que forjaran una amistad hermosa que las unió todavía más en el momento de atravesar por la difícil situación de pasar por un trasplante.

En diálogo con Radio Nuevo Día (FM 100.9) contaron que lo que les tocó vivir les cambió la vida.

"Las chicas van muy bien, es increíble todo lo que han pasado y lo superaron", contó la mamá de Zahira y agregó: "dio la casualidad de que nos cruzamos en el hotel en el momento Zahira salió de alta".

Morena contó que hoy ya está autorizada para asistir al colegio sin barbijo, pero que tiene que tener cuidado con los golpes. Además, destacó la importancia de donar órganos y médula ósea, con una madurez impresionante, advirtiendo que están tratando de concientizar sobre ello, resaltó diario Nuevo Día. 

Su amiga Zahira relató todo lo que le tocó vivir hasta que llegó su donante, al que considera su "angelito". Dijo que todos sus compañeros sabían de su enfermedad y tratamiento, por lo que la cuidaban mucho en clases. "Los órganos no van al cielo", resaltó. 

Morena pasó por dos años de tratamiento y extrañó mucho a su familia y amigos durante ese tiempo. Ahora ya puede ir al colegio y compartir con sus compañeros otra vez. 

"Gracias a mi donante yo puedo estar con mi familia y con Zaira tratando de concientizar para la donación", expresó la nena. 

CONSEJO SABIO

A la hora de dejarles un mensaje a chicos en la misma situación, recomendaron que "vivan el día a día, porque a nosotras nuestra enfermedad nos arrebató la infancia y yo lo único que volvería a hacer es volver a vivir mi infancia, ya que nosotros nos pasamos toda nuestra infancia en un hospital. Pasamos cumpleaños y fiestas en un hospital, así que deberían disfrutar y no perderse nada y hacer deportes".