La última edición del libro “La Patria Fusilada”, escrito por el periodista, poeta, escritor y militante Francisco “Paco” Urondo, que narra las alternativas de la “Masacre de Trelew" en la voz de sus tres sobrevivientes, se presentó en un acto realizado en esa localidad chubutense que por estos días conmemora los 50 años de aquel crimen colectivo contra los 16 guerrilleros cometido por efectivos de la Armada en la base Almirante Zar.

El Teatro Rayo Verde de Trelew fue escenario de esta presentación de la obra de Urondo que recaba los testimonios que María Antonia Berger, Alberto Miguel Camps y Ricardo René Haidar le dieron al autor sobre los fusilamientos perpetrados el 22 de agosto de 1972.

Tanto Urondo como los sobrevivientes estaban detenidos en la Cárcel de Devoto, y en la noche del 24 de mayo de 1973 -horas antes de la amnistía que promulgaría el Congreso- el autor recaba la información y los testimonios que le permiten escribir este texto que resulta fundamental para entender las alternativas de esa masacre.

La presentación del libro se llevó a cabo en un ámbito de fraternidad y militancia, con la participación de familiares de las víctimas, integrantes de los organismos de derechos humanos y dirigentes sociales y sindicales.

La ceremonia estuvo encabezada por Ángela Urondo, hija del escritor, y Raquel Camps, cuyo padre sobrevivió a esa balacera desatada por los marinos que intentaron fraguar esa matanza con una acción precipitada para contener un intento de fuga como el que había ocurrido días atrás en el Penal de Rawson.

“Este libro era una forma de demostrar la verdad de los hechos para que el pueblo argentino supiera lo que había pasado y se entendiera el significado de la lucha que libraban entonces los militantes de las organizaciones armadas”, señaló durante el acto a sala llena el editor de esta nueva edición publicada por el Fondo de Cultura Económica, Daniel Riera.

Por su parte, Ángela, hija de "Paco" Urondo y Alicia Raboy, repasó en un sentido testimonio su historia como hija de un padre asesinado y una madre desaparecida que recuperó su verdadera identidad a los 19 años, y afirmó que “los acontecimientos de Trelew no sólo están en el pasado, sino que se resignifican en nuestro presente”.

“Cuando recuperé mi identidad y me pude reencontrar con la familia de mi padre entré en contacto con un archivo que había conservado mi tía (Beatriz), y ahí me encontré con este libro que se lee de un tirón. No es fácil convivir con la tragedia, pero tuve que reconstruir mi historia y la de Paco, que llegó a la militancia armada de la mano de sus hijos, Javier y Claudia, quien está desaparecida", evocó.

Esta edición, que se pensó como la definitiva, incluye apéndices sobre las alternativas en las cuales murió Urondo y las desapariciones de Berger, Camps y Haidar durante la última dictadura militar, y también un repaso de los juicios de lesa humanidad que comenzaron en 2012.

“Pero habrá otra edición que contendrá el juicio civil a (el exmarino Roberto) Bravo –uno de los acusados por la Masacre- en Estados Unidos, donde fue hallado responsable de los hechos y su extradición a Argentina, algo que va a suceder”, afirmó Riera.

Por su parte, Raquel Camps afirmó que este libro le permitió “encontrarse con la voz de su padre, saber qué pensaba y qué sentía”.

“También debemos recuperar la alegría y la entrega con la cual militaba la generación de nuestros padres y sus ideales de solidaridad”, subrayó.

Para Riera, “este libro dio testimonio y permitió contribuir al camino de justicia, ahora faltaría construir una sociedad más justa, la que soñaban el autor y los tres sobrevivientes que dieron sus testimonios en esta obra”.

Por último, Ángela Urondo citó una carta de su padre escrita en Devoto, en la que afirmaba que lo único que en verdad importaba eran “las realizaciones colectivas” y que en función de ellas valía la pena “vivir y morir por los demás”. (Telam)

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