Amediados de esta semana la Sociedad Cooperativa de Comodoro Rivadavia podría sellar el acuerdo de cancelación de deuda con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima (CAMMESA), por una cifra del orden de los 1.400 millones de pesos. Por otra parte,  para principios de febrero está prevista la entrega del informe final de auditoría que encomendó el Concejo Deliberante al Tribunal de Cuentas Municipal, cuyas conclusiones dan cuenta de la delicada situación económica y financiera de la institución.

El inminente acuerdo de pago, a través de una compensación de deudas entre la provincia y la SCPL, por lo que aquella utilizaría regalías hidroeléctrica y un sistema de bonos adjudicado por Nación para cancelar deudas vinculadas a energía, supone un alivio importante para oxigenar las cuentas de la prestataria de servicios.

La necesaria gestión política, tanto a nivel provincial como nacional, para avanzar en ese tipo de mecanismo, generó un corrimiento del ex presidente de la entidad, Guillermo Jones, quien presentó su renuncia al cargo. “No podía seguir el ritmo”, cuentan desde la entidad con respeto por la figura del consejero saliente, lamentando su alejamiento ya que su figura era un punto común entre la estructura histórica y la ingresante al consejo directivo, de la mano de un fuerte apoyo del gobierno provincial.

El acuerdo tiene una condición que no será sencilla salvar, porque depende de decisiones políticas del gobierno municipal, en su carácter de poder concedente: CAMMESA exige el compromiso de pago en término de cada factura mensual. Para ello, la SCPL espera que cada incremento tarifario del mercado mayorista sea actualizado en forma casi automática, para evitar los retrasos (las tarifas actuales no aplican aún el aumento de costos dispuestos en agosto, y para el año en curso se prevén nuevos incrementos, cercanos al 55%) que originan ese déficit mensual.

La última semana Guillermo Jones dejó de ser el presidente de la SCPL.

El DEDO ACUSADOR DE LA AUDITORIA

La deuda con CAMMESA, valuada en 1070 millones de pesos hasta noviembre último, pero que ha seguido creciendo en forma mensual porque la SCPL no alcanza a cubrir todos los meses el costo de la energía, es uno de los problemas de la prestadora.

“Aunque logren ese acuerdo, si no cambia la forma de administración el problema se va a seguir agravando”, advirtió a esta columna uno de los hombres que pusieron la lupa en las cuentas de la entidad.

Las cuentas serán transparentadas a partir del informe final de la auditoría realizada por el T.C.M con asistencia de la Auditoría General de la Nación. Un nivel de endeudamiento total superior al 600% en la relación entre pasivo y patrimonio neto y una alta dependencia de financiamiento externo serían, entre otros, algunos de los indicadores que reflejan el rojo de las cuentas de la cooperativa comodorense. El trabajo toma en cuenta la administración ejercida desde el año 2013 en adelante, notándose un fuerte deterioro en esa serie histórica, poniéndola en situación de quebranto.

COMPRAS CUESTIONADAS

Otros alcances del informe final, que por ahora es confidencial, apuntarían a incumplimientos normativos en los procesos de compra de la entidad: casi la mitad de las órdenes de compra relevadas carecerían de pedidos internos previos de materiales, como también de la aprobación de gerencias responsables. En ese plano, el informe cuestiona la falta de comprobantes de que el servicio o producto haya sido recepcionado, como también el faltante de facturas de dicha operación.

“En el 60% de las compras no hay evidencia de compulsa previa ni de solicitud de un mínimo de 3 cotizaciones a proveedores”, señalan quienes ya comenzaron a leer el informe preliminar, para añadir otro dato inquietante, en relación a órdenes de compras por urgencias: “En el 69% de los casos no se observa evidencia de que el servicio o producto haya sido entregado, ya sea través de un remito o factura que pueda vincularse a esa orden de compra”.

La discusión del informe permitirá un debate más amplio, que superaría la discusión que también esgrime la conducción de la SCPL: si el déficit se explica sólo en el retraso tarifario de la ciudad, frente a los incrementos del costo de la energía mayorista autorizada por Nación, o si obedece a problemas vinculados al modo de administración de la entidad.