CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - En su cuenta de Twitter, Seamus Blackley, se define como "físico, amigo de los fotones, y gastroenterólogo aficionado". Esta semana horneó una hogaza de pan usando una levadura que tenía 4500 años de antigüedad y publicó en Twitter un hilo con los detalles.

 

Seamus Blackley on Twitter

 

"Hace dos semanas, con la ayuda del egiptólogo @drserenalove y Microbiólogo @rbowman1234 fui al MFA de Boston y @Harvard’s @peabodymuseum para intentar recolectar levaduras de 4.500 años de antigüedad de la antigua cerámica egipcia. Hoy, he horneado con algo de ella...", anticipó Blackley en el primer tuit.

 Y continuó: "usando un proceso no destructivo y una cuidadosa técnica estéril, creemos que podemos capturar levaduras y bacterias latentes del interior de los poros cerámicos de las macetas antiguas. Probamos objetos para hacer cerveza y pan que en realidad se habían usado regularmente en el viejo reino", continuó.

En los posteos, en detalle la técnica de recolección y la acompañó con fotos. Mencionó que primero debieron identificar qué microorganismos eran los viejos y cuáles eran los contaminantes modernos. Con esterilizadores y recipientes adecuados aseguró que despertó y alimentó a los organismos. "Aunque esta muestra seguramente contiene contaminantes, también es probable que contenga cepas de levadura antiguas", explicó.

 

 

Así lo dejó reposar una semana. "La muestra estaba burbujeante y lista para ser horneada". "La idea es hacer una masa con ingredientes idénticos a los que la levadura comía hace 4.500 años. El aroma de esta levadura es diferente a todo lo que he experimentado", continuó con sus tuits Blackley.

"Esta antigua masa loca fermentó y se levantó maravillosamente. (...) El aroma es INCREIBLE y NUEVO. Es mucho más dulce y rico que la masa madre a la que estamos acostumbrados. Es una gran diferencia. Después de que esto se enfríe, lo probaremos! (...) La miga es ligera y aireada, especialmente para un pan de cereales 100% antiguo. El aroma y el sabor son increíbles", anticipó y lo comió con manteca, según se pudo ver en las fotos que posteó Seamus.

 

 

Así y todo, Blackley añadió que el experimento "fue sólo para practicar" y que "se necesitan aislar y caracterizar las muestras antes de que sepamos con certeza que esto es real". "Necesito aprender a cocinar como los egipcios. Pero no es un mal comienzo", concluyó.

Fuente: Clarín