ESTADOS UNIDOS - Es asombroso el vínculo que los niños pueden establecer con sus mascotas. La amistad suele perdurar a lo largo de los años y las muestras de cariño y cuidado entre ambos son enternecedoras. Ese fue el caso de un bebé de unos 24 meses, que prefería dejar la comodidad de su cama cada noche para dormir acurrucado con su perro bóxer.

Algunos padres tiene instalan cámaras de monitoreo en las habitaciones de sus hijos para registrar y estar atentos a cualquier emergencia para pudiera surgir, o chequear que todo esté bien mientras los niños están "fuera de su vista".

Fue justamente una de estas cámaras la que captó a un bebé, todavía en pañales y con chupete, bajarse de su cama y agarrar su sábana para dormir junto al perro bóxer que descansaba a su lado. Mientras el niño trepa por el perro y coloca contra él para encontrar una postura cómoda, el animal se arma de paciencia y se resigna ante la "invasión" de su compañero de habitación.

El video se hizo viral en las redes sociales y muchas personas destacaron el amor del niño por el perro y la tranquilidad del animal ante la situación, reseña Clarín.

Según Dogtooth Media, el perro lleva durmiendo con el niño desde que nació y cuando Finn, de 23 meses, comenzó a dormir en su cama en junio, su madre lo encuentra acurrucado junto al perro de la familia, Brutus. Intrigada por la escena, la madre decidió instalar una cámara que capturó a su hijo mientras agarraba su manta, su osito de peluche y se bajaba de la cama.

Sin duda se trata de una prueba más de cómo los perros ​respetan y cuidan a los niños pequeños, así se trate de uno calificado como potencialmente peligroso, como es el caso de este bóxer. Muchas veces, el carácter del animal es a causa de sus dueños, no del perro.

Fuente: Clarín