BUENOS AIRES (ADNSUR) – El Indec informó esta semana que la desocupación alcanzó un 9,6 por ciento, en el segundo semestre de 2018 y fue la cifra más alta que se registró en la gestión de Mauricio Macri por varios factores: la caída de la actividad, el cambio en el escenario internacional, la descomunal sequía y la fuerte baja del consumo, entre otras.

Frente a este panorama que preocupa, surgen los interrogantes: ¿En qué sectores hay oportunidades y en cuáles hay más incertidumbre? ¿Cuáles son, de cara al futuro, los que más podrían crecer y las carreras que ofrecen una mayor y más rápida inserción? ¿Cuáles son las funciones más proclives a ser reemplazadas?

TN realizó un informe para responder a esas preguntas. Matías Ghidini, de la consultora Ghidini Rodill, sostuvo que "los sectores más vulnerables son los que están vinculados al consumo, retail, las automotrices, y después algo de la construcción (muy vinculado a la obra pública). En esos sectores se pueden dar desvinculaciones selectivas".

La palabra clave aquí es "selectivas", ya que también juegan otras variables, como el perfil profesional, que incluye un factor determinante que es la performance o el desempeño.

Teniendo esto en cuenta, hay algunas funciones específicas dentro de cada sector que están más en riesgo frente a un escenario incierto. "La situación más complicada es la de atención al cliente, administración y recursos humanos", resume Ghidini. Además, sostiene que, como regla general, las funciones que menos tengan que ver con el negocio madre de una empresa (el core) son las que se enfrentan a un panorama de mayor incertidumbre. Lo mismo sucede con las posiciones que tienen un nivel de remuneración muy por encima de la media de la empresa, indicó el informe.

¿Dónde hay oportunidades? ¿Qué sectores crecen en la Argentina? ¿Y a nivel mundial? "El más importante es tecnologías de la información, -asegura Ghidini-. También crece el comercio electrónico y las compañías de servicios. Después está el rubro FinTech, que son tecnologías de las información aplicadas al mundo financiero. También están en este grupo el campo y la energía, todo lo que tiene que ver con las no-renovables", dice el director de Ghidini Rodill.

Qué trabajos están en riesgo en Argentina y en dónde hay oportunidades
muchas dificultades a la hora de encontrar el talento que necesitan

El mismo trabajo indicó que, entre las 10 posiciones más difíciles de cubrir en el mundo, están: las vinculadas con los oficios calificados, los representantes de ventas, los ingenieros, los conductores de algún tipo de transporte para personas o productos, los técnicos y los puestos vinculados a tecnologías de la información (rubro que crece consistentemente a nivel mundial).

Sobre la situación actual del mercado laboral argentino, Fernando Podestá, vicepresidente y director de Operaciones de Manpower, dice: "Si estuviéramos en plena productividad, no tendríamos candidatos y eso nos limitaría para crecer". Y agrega: "La foto de hoy nos dice la minería y extracción de minerales resalta como un sector que crece. La caída más importante la muestra la construcción".

En cuanto a las perspectivas a largo plazo, observa: "A futuro, el sector de tecnología y lo que tiene que ver con el campo van a tener más oportunidades. En el interior, las economías regionales, relacionadas a lo agroindustrial, van a seguir teniendo oportunidades. También lo que tiene que ver con energías (renovables y no renovables) va a tener un crecimiento. Vaca Muerta puede traer mucho desarrollo para esa zona".

Como Podestá, Ghidini coincide en señalar que el mercado laboral argentino presenta algunas realidades contrapuestas. "En contexto de una crisis de empleo hay mucha heterogeneidad, -dice-. Tenés perfiles que las empresas no logran cubrir y tienen pleno empleo y gente que la despiden o no consigue empleo. Esto debería llevar a reflexionar cómo hacer una planificación a largo plazo para evitar estas distorsiones".

LA AUTOMATIZACIÓN Y EL DIFERENCIAL HUMANO

Más allá de la coyuntura local, con el fantasma de la automatización (en muchos rubros, ya una realidad), surge la pregunta de cuáles serán a corto o mediano plazo, los trabajos más proclives a ser reemplazados. Así lo responde el coach ejecutivo y director de Humanize consulting Alejandro Melamed: "Son aquellos que tienen que ver con actividades rutinarias, con bajo valor agregado. Son actividades en las cuales el factor humano no es crítico. Probablemente, no sean actividades sino tareas dentro de sectores. Algunas de ellas son: data entry, asistencia en tareas contables, tareas meramente administrativas".

Para Melamed, lejos de ser un momento "deshumanizante" de la evolución de nuestras sociedades, estamos frente a una era en la que el diferencial que puede brindar el factor humano abre grandes oportunidades. "Las mayores oportunidades se ven en diferentes sectores como cuidado del medio ambiente, tecnología y desarrollos tecnológicos, pero también con lo que tiene que ver con salud, el cuidado. Sectores que tengan que ver con todas aquellas tareas en las que el valor del ser humano sea diferencial".

Si bien todo lo que tiene que ver con el campo de las STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática, por sus siglas en inglés) ofrece enormes posibilidades de inserción laboral y se proyecta que seguirá siendo así, los expertos coinciden en señalar la importancia de las llamadas "habilidades blandas", que deben incorporarse a la formación de los perfiles profesionales en estas áreas.

"Los ingenieros requieren habilidades de direccionamiento, de management, de ventas. Hoy están triunfando con más fuerza las habilidades blandas", observa al respecto el vicepresidente de Manpower Argentina.

Para Podestá, más allá de los empleadores, también las empresas se enfrentan a grandes desafíos a la hora de atraer a los talentos que buscan. "Los jóvenes quieren trabajar hasta más tiempo que las generaciones anteriores, pero tienen otra mirada del trabajo. Quieren trabajar en una empresa con propósito, que les permita manejar más sus tiempos. Esto se ve mucho en el sector de la tecnología, -dice-. Las organizaciones tenemos que adaptarnos a nuevas formas de trabajo. La limitación es qué pasa en estas nuevas modalidades con la seguridad de los empleados. El desafío es que el trabajador tenga una contención desde la normativa".

Sobre las fuerzas que impulsan cambios a nivel global en el mundo del trabajo, este experto identifica, en primer lugar, la preferencia individual. Las personas pueden elegir hoy dónde y cuándo trabajar. Ya no hay más un mercado laboral basado en la cercanía. Eso hace que el talento pueda elegir entre un espectro grande de empresas. A su vez, la competencia global hace que las empresas sean mucho más exigentes.

También el impacto demográfico juega su rol. En los países con altos niveles de desarrollo, no tienen los recursos necesarios y los buscan en el mundo. Los países en vías de desarrollo suelen tener la gente necesaria pero no todo lo capacitada que la necesitan. Y mientras conviven estas realidades heterogéneas, la tecnología impone cambios en los modelos de trabajo al tiempo en que reemplaza algunas funciones.

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