CAPITAL FEDERAL - La seguidilla de muertes, que para los dominicanos se trató de una "campaña de desprestigio", luego de que el FBI confirmara que fue por "causas naturales" y "ajena" a los servicios hoteleros, aún tiene en vilo a un país que crece al ritmo del turismo. De hecho, las autoridades y los empresarios del sector admiten que recuperarse del duro golpe les demandará "al menos un año".

En un recorrido por las exclusivas playas de la isla, conocidas como la Costa del Coco, se pudo comprobar la baja de huéspedes y las dificultades para resurgir, más allá de la alegría y sonrisas características de quienes reciben a los turistas. Más espacios libres en los diversos sectores de los hoteles, varias reposeras vacías, ajustes en los productos para deleitar a los comensales y menos personal ofreciendo los servicios, son algunas de las señales de las dificultades que enfrentaron durante el último tramo del 2019.

Tal como destaca diario La Nación, el impacto se siente y se palpa, aunque por estas horas, en plena temporada alta, el destino se sostiene con los "turistas premium", de mayor poder adquisitivo, sobre todo de Canadá y Europa. Eso sí, también hay menos argentinos, por el golpe que significó el dólar turista.

"La mayoría de las cadenas líderes tuvo que ajustarse y cerrar el hotel o alguna sección para hacerle frente a esta situación. Algunos dicen que es para reparaciones y refacciones pero la realidad es la baja de huéspedes, por eso aprovechan para hacer arreglos y esperar a que más adelante el destino repunte", explicó uno de los gerentes de la compañía española Bahía Príncipe, quien aseguró que 2019 cerró con una baja de huéspedes por encima del 20%.

"Creemos que esta realidad comenzará a cambiar después de mitad de 2020. Llevará seguramente un año recuperarse de la campaña negativa que se nos hizo", agregó el directivo, poniendo en valor los reportes del FBI sobre las causas de las muertes. Así, el impacto lo sintieron puertas adentro de los majestuosos complejos "All inclusive". Por ejemplo, en diciembre, el hotel Luxury Esmeralda uno de los sitios "estrella" que tiene la cadena en Playa Bávaro, en Punta Cana, registró menos de 900 turistas cuando para esa época el año anterior superaba los 1400 visitantes.

"Hay muy poca gente en comparación con el año pasado. El servicio es muy bueno, pero ha impactado la noticia de las muertes. Nos animamos a venir porque ya teníamos el paquete comprado. Pero sí hubo americanos que nos recomendaron no venir, que era muy peligroso, como México. Pero adentro del complejo hay mucha seguridad, para grandes y chicos. Los gobiernos quieren prevenir a sus habitantes pero tampoco hay que meter pánico", expresó, Susana Arra, una turista argentina, pero nacionalizada estadounidense desde hace décadas, y "repetidora" del destino.

Entre los empleados de las cadenas, la preocupación es creciente, más allá de la buena energía que emanan a los cuatro vientos. "Ha bajado un poco la asistencia de los huéspedes. Ha sido por la mala propaganda que le dan al país, pero las muertes pueden ocurrir en cualquier lugar. Acá se vive feliz, esperando que vengan los turistas; los necesitamos, vivimos de ellos. Las ventas me han bajado como un 70%", contó a este diario Juana Palacio, de 42 años, oriunda de la localidad de Higüey, quien tiene un puesto de comercialización de artículos de playa y piscina en uno de los complejos. "Hay muy poco turista norteamericano, se han cancelado muchos vuelos y reservaciones. Se dicen tantas cosas de las muertes que uno no sabe a quién creerle", agregó un trabajador de la zona.

GOLPE AL TURISMO 

De acuerdo con datos recientes del Banco Central dominicano, luego de una década de crecimiento sostenido, el flujo de turistas extranjeros, sobre todo de Estados Unidos, se contrajo casi 5% durante 2019. De hecho, el destino venía experimentando un aumento interanual de visitantes del orden del 4%. Es más, según los datos oficiales, en septiembre del año pasado se sintió el mayor impacto: casi 17% de baja, especialmente de ciudadanos estadounidenses, luego de las noticias de los fallecimientos.

La entidad financiera apunta concretamente a una "desafortunada campaña mediática sobre eventos lamentables ocurridos a algunos turistas procedentes de los Estados Unidos". De hecho, ese mercado, uno de los más importante de República Dominicana, terminó 2019 con una baja del 10%, con descensos más marcados en la segundo mitad del año, de entre 30 y 40%. En cuanto a los países de América Latina, sobre todo la Argentina, una de las naciones que más visita la joya caribeña, se registró una caída 7%, motivado principalmente por los problemas económicos de la región.

Sin embargo, en el sector crecen las expectativas de recuperación en los próximos meses, con nuevas inversiones y captación de mercado en ferias internacionales. Asimismo, de acuerdo con la visión de los funcionarios y empresarios locales la recuperación será "paulatina". Vale recordar que en el 2018, llegaron al país caribeño 6,5 millones de visitantes, en su mayoría procedentes de Norteamérica, quienes dejaron a la economía nacional más de 7.600 millones de dólares. De hecho, se estima que el sector aporta casi 8% del Producto Bruto Interno (PBI).

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