Tal como ha informado ADNSUR en los últimos años, además de los problemas naturales planteados por el cambio climático en la estructura del sistema acueducto se requiere una serie de obras, con una gama muy amplia, que abarca desde paliativos temporales hasta las soluciones más de fondo, como el azud derivador del lago Fontana y el necesario reemplazo del ducto inaugurado en 1999, además de la construcción de nuevas reservas y líneas eléctricas, entre otras.

Entre los primeros se cuenta la instalación de bombas adicionales, para compensar la pérdida de caudal que se dio en los últimos meses, cuando fue necesario reducir en alrededor de 1.200 metros cúbicos por hora, debido a que el nivel operativo del acueducto viejo quedó por encima de la superficie del lago.

El proyecto había sido propuesto y presentado por la SCPL en agosto del año pasado, cuando se buscaba evitar que en este verano se profundizara el déficit que se ha tornado crónico en esa época del año, pero pese a la aprobación de una ley de emergencia que había reservado fondos para esta finalidad, las demoras desde Provincia se extendieron en el tiempo y se llegó al punto crítico actual, en el que se ha prolongado la secuencia de cortes para reponer reservas.

Anticipo para la compra de equipos y una obra que debería estar lista el próximo verano

Lo concreto es que la transferencia de fondos se hizo en 10 días atrás, según confirmó el gerente general de la Cooperativa, Ezequiel Suazo, con un 30 por ciento del total que permitirá iniciar el proceso de compra de las bombas, para luego ir certificando las distintas etapas y completar el proyecto.

La obra contempla la colocación de un pontón flotante, “en el que se instalará un conjunto de seis bombas centífugas Flyght 2250, vinculadas con mangas de material sintético de 10 pulgadas de diámetro, que luego ingresarán al manifold de conexión a la toma existente mediante bridas metálicas soldadas”, según la iniciativa presentada en agosto del año pasado.

El pontón flotante estará anclado al fondo del lago con acrópodos de hormigón, mientras que otra de las fases del proyecto contempla el corrimiento de la toma del acueducto nuevo unos 100 metros hacia el interior del lago.

Si todo avanza como está previsto, estos trabajos deberían estar concluidos en un plazo de 90 días, una vez que se cuente con la adquisición de las bombas, lo que significa que el proyecto debería atenuar las restricciones de agua en la próxima temporada de verano, según explicó Suazo.

Mientras tanto, se aguarda a que el lago comience a recuperar su nivel. El año pasado, que fue de una marcada sequía, la época de reducción se prolongó hasta el mes de junio, por lo que ahora se aguarda a las lluvias den inicio a la etapa de recupero del nivel, que históricamente se da en el mes de mayo.

De lo contrario, si esa tendencia de reducción no se revierte en un plazo de no más de 20 días podría ser necesaria una nueva reducción adicional de caudal, en otros 500 mil litros por hora, de acuerdo con lo explicado por el gerente de la SCPL. 

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