La recesión y la inflación obligan a buscar opciones más económicas para sostener el nivel de compras.

Por el aumento en los precios la gente elige cada vez más productos de segundas o terceras marcas.

BUENOS AIRES (ADNSUR) – La caída del poder de compra del salario en medio de la recesión se traduce en una baja en el consumo masivo. Sin embargo, en aquellos gastos que son inflexibles, los consumidores buscan opciones que impacten menos en el bolsillo.

Es que la diferencia de precio entre las marcas líderes de algunos productos y sus segundas o terceras marcas ya supera, en ciertos casos, el 100%. Y los índices cada vez más altos de inflación obligan a los consumidores a migrar hacia variantes más baratas. En algunos rubros como enlatados, lácteos, agua y limpieza, la tendencia es incluso más notoria, informó el sitio TN.

En un informe que realizó, el portal indica que las marcas en las góndolas se pueden ordenar básicamente en tres niveles: las primeras, que son las que tienen mayor preeminencia entre los supermercados; las segundas, con fuerte presencia en comercios chinos y las terceras, que son las propias de las grandes cadenas.

Para el analista económico y director de la consultora Focus Market, Damián Di Pace, actualmente "cae el consumo para todas las variantes. La particularidad es que las primeras caen menos que las segundas y éstas a su vez, menos que las terceras".

De acuerdo a datos privados, la proporción de las ventas totales que corresponden a las marcas líderes supera el 70%, mientras que las segundas rondan el 20%. En septiembre, no obstante, se vio un incremento en el consumo de las terceras.

Según la consultora especializada en consumo Scentia, en ese mes, en que la inflación escaló hasta 6,5%, los productos de marcas propias pasaron de representar el 7,3% del total al 8,6% del total.

Existen algunos productos cuyas alternativas más baratas son especialmente buscadas por los consumidores. "Puré de tomate, conservas en lata, pastas, aceite, arroz, mermelada y harina entre los alimentos junto con lavandina, detergentes y limpiadores", enumera Di Pace.

Las terceras marcas, a su vez, tienen especial relevancia en otros productos. Del total del consumo de alimentos perecederos refrigerados, yogures, salchichas, hamburguesas o leche, el 17,8% corresponde a las etiquetas propias de supermercados, según Scentia.

La diferencia en los precios entre las marcas líderes y las más baratas puede llegar a superar el 100%, de acuerdo a un relevamiento realizado con la base de datos del sitio oficial Precios Claros. Es el caso del arroz, el puré de tomate y la gaseosa, cuyos precios de empresas líderes duplican a segundas o terceras.

El estudio de Focus Market, basado en scanners en 515 comercios en todo el país, mostró que entre agosto y septiembre los productos que más aumentaron fueron los aceites, que pegaron un salto de 26,8% y el papel higiénico, de 25,6%.

La tendencia a elegir variantes más baratas de un mismo producto parece haber llegado para quedarse.