A 6 minutos de Rada Tilly, en un lugar donde “hay más seguridad, acceso restringido y se respetan las normas edilicias y de convivencia”, según se promociona, se encuentra La Herradura Country Club, el primer barrio privado de la zona costera de Comodoro Rivadavia que marcó el inicio de una serie de proyectos que buscan lotear tierras próximas a las playas de mayor ocupación durante verano.

En la actualidad hay otros dos proyectos que avanzan a paso firme: “Refugio de Lobos” que pretende lotear en la zona de la Bajada de Los Palitos y un proyecto en la zona del faro de Kilómetro 8, que en la última semana estuvo en el centro de la polémica por el cerramiento de tierras.

Se debe recordar que más allá que algunos de estos barrios se ubiquen entre Comodoro Rivadavia y Rada Tilly, estos pertenecen al ejido urbano de la primera ciudad, por ende las normativas deben ser impuestas por esta jurisdicción, donde a la vez sus habitantes pagarán impuestos. 

Según pudo confirmar ADNSur está semana se intentará avanzar en una iniciativa para regular el funcionamiento de los barrios privados en todo el ejido urbano, más allá de la zona costera. El concejal Nicolás Caridi, el jueves presentará un proyecto de ordenanza que luego deberá ser tratado por el cuerpo legislativo de la ciudad.

Según el trabajo, al que tuvo acceso este medio, el mismo buscará evitar el cerramiento de barrios y propondrá límites de distancia que los loteos deberán tener del mar.

EVITAR LA BRECHA SOCIAL

El proyecto se comenzó a trabajar en 2018 junto a equipos técnicos de la Universidad Nacional San Juan Bosco pero no pudo presentarse antes del cierre del año legislativo, y tiene como antecedente una ordenanza de Clubes de Campo que se sancionó durante el gobierno de Jorge Aubia y que finalmente fue vetada.

El mismo contempla a todos los barrios privados de la ciudad y estipula que los barrios se instalen a una distancia superior a los 300 metros de la línea costera y respeten el acceso público, tal como exige el Código Civil y Comercial de la Nación.

“Nuestra idea es regular más todavía y evitar que los dueños de la tierra trabajen proyectos de urbanizaciones cerradas y a una distancia inferior a los 300 metros de la franja costera”, explicó Caridi al ser consultado por esta columna

El concejal aseguró que el trabajo también pretende evitar la “separación de la ciudad o la celuralización de la ciudad; crear pequeñas células urbanas dentro de la ciudad, sabiendo que Comodoro se creó a través de campamentos petroleros y después de más de 118 años de historia todavía no hemos terminado de cocer el ejido urbano".

"Entonces nuestra idea es evitar nuevos campamentos, no prohibir, sino reconocer que existen barrios privados, regular cómo deben funcionar y evitar que se desarrollen a menos de 300 metros de la franja costera y 200 cuando esta en la zona de acantilados. Y uno de los fundamentos tiene que ver con algo más sociológico que es evitar la segregación de la ciudad: los que pertenecen a un barrio privado y los que no. Entonces nuestra idea es que no haya barrios privados”, agregó.

La normativa también apunta a disminuir el impacto ambiental de estos proyectos a través de la protección de medanos y la flora autóctona, y la instalación en forma obligatoria de una planta de tratamiento para el reuso de aguas grises para el riego del sector. Y en caso de ser aprobada, entrará en vigencia para futuros proyectos, ya que como toda ordenanza no tiene carácter retroactivo.

Sin embargo, sobre este punto vale aclarar que en caso de que alguno de los loteos vigentes quieran realizar modificaciones o ampliarse deberán adaptarse a esa normativa que apunta un objetivo macro: “No queremos que Comodoro pierda la posibilidad de disfrutar las pocas playas que quedan  porque si liquidamos las últimas playas que nos quedan sería una locura. Todos saben que en veranos estas playas se disfrutan”, sentenció el concejal.