“Me dirijo a Ud. para expresar desde la Fundación Vida Silvestre Argentina nuestra preocupación por las políticas implementadas en la provincia para promover el control letal o captura viva de predadores tope que determinan interacciones negativas con la actividad ganadera”. 

Así comienza la nota que el 14 de junio de 2021, la entidad civil que trabaja en la solución de problemas ambientales, envió al ministro de Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio, Leandro Cavaco, solicitando que el estado provincial derogue la ley que premia la caza de pumas en los campos de Chubut.

La ONG desde el año pasado intenta gestionar ante el gobierno la revisión de la Ley Provincial XVII‐Nº 52, proponiendo el desarrollo de un nuevo Plan de Manejo Integrado de Predadores de la Ganadería Chubutense, “una gran oportunidad para el abordaje de esta problemática desde un formato interdisciplinario e interinstitucional que permita arribar  a un Plan superador de las iniciativas vigentes”, considera, siendo modelo para promover en otras provincias que comparten las mismas problemáticas.

La última semana, el video de dos hombres disparando a un puma desde una camioneta en la zona de El Trébol despertó polémica por el accionar del hombre ante este tipo de animales. Es que por un lado, hubo quienes cuestionaron la matanza del puma. Y por el otro, muchos recordaron que estos animales producen graves daños en los campos de Chubut, matando principalmente ovinos.

Tras la polémica, ADNSUR consultó a Osvaldo Luján, presidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia, sobre la problemática, y el dirigente defendió el control de los depredadores en el campo pero repudió la caza indiscriminada.

“Mi opinión personal, y de la institución, es que lo que hacemos es un control de los depredadores en función del ataque de los animales a la hacienda; no es que se sale a cazar al puma indiscriminadamente”, indicó. 

Y en ese sentido, advirtió: “si esto lo están haciendo algunos no es algo que nos guste y consideremos que esté bien. Lo que se hace es un control en cada establecimiento ganadero en que puma ataca directamente la hacienda”.

En la entrevista, Luján aseguró que “hay todo un trabajo que se está haciendo entre los productores y el Ministerio de Ganadería de la provincia con respecto a una capacitación sobre el control de depredadores”. Y respecto a la polémica, y la opinión de diferentes sectores, fue categórico: “Una cosa es la matanza y otra el control que se realiza para seguir produciendo. Acá también hay que elegir porque la oveja sigue siendo el único sistema productivo que existe en el interior chubutense, como en toda Patagonia, y es lo que posibilita que exista gente trabajando y haciendo soberanía estando en el lugar. Pero se trata de hacer un control adecuado, porque no estamos hablando de matanza ni exterminio, hay depredadores que no atacan la hacienda, que son de paso y siguen comiendo lo natural, matando a la liebre u otro animal. Entonces el tema es saber hacer un control con distintas herramientas que pueden ser disuasivas”.

Lo cierto es que la polémica reactivó el pedido de Fundación Vida Silvestre para la derogación de la ley que premia la caza del puma. El año pasado, cuando la ONG hizo el pedido hubo un primer acercamiento con el gobierno, que se comprometió a trabajar el tema, “convocando a las partes a un proceso” para buscar una alternativa válida. Sin embargo, luego de esa primera reunión no hubo mayores avances.

En este marco, Manuel Jaramillo, director General de Fundación Vida Silvestre, dialogó con ADNSUR y confirmó que la entidad presentó al gobierno 6 puntos que consideran que deben ser modificados. 

a) transformar la actual “Comisión de Control de las Especies Depredadoras de la Ganadería” en una nueva comisión para el “Manejo integrado de la conflictividad entre la actividad ganadera y los potenciales predadores” e incorporar a la misma referentes  científicos,  académicos y de organizaciones de la sociedad civil.  

b) Aclarar en el capítulo II que el aporte de fondos del presupuesto provincial no será utilizado para pagar por despojos de animales muertos, sino orientados a todas medidas preventivas del ataque de predadores o de mejoras en las actividades de manejo ganadero que reduzcan la potencial conflictividad. La provincia también podrá destinar fondos del presupuesto provincial a la compensación por ejemplares de la actividad ganadera muertos por predadores silvestres nativos, luego de constatación fehaciente del hecho y de la utilización por parte del productor de las medidas precautorias definidas en el Plan de Manejo Integrado de Predadores de la Ganadería Chubutense en desarrollo.

c) Derogar el capítulo IV que establece un precio estímulo por pieles o despojos de animales silvestres de la fauna nativa, dejando el control letal como última opción ante animales conflictivos cuyo impacto no haya podido ser controlado por el uso de las técnicas no letales que se definan en el Plan de Manejo Integrado de Predadores de la Ganadería Chubutense.  

d) En el capítulo V relacionado a Especies depredadoras, especificar el tipo de estudios a realizar, su periodicidad y escala espacial.  

e) Quitar la obligatoriedad de control de especies predadoras en todos los campos ganaderos. Existen mecanismos de certificación de producción ganadera a los cuales sólo se puede acceder demostrando la convivencia entre la producción ganadera y la preservación de la naturaleza, la obligación de controlar predadores atentaría contra la posibilidad de los productores interesados en acceder a este tipo de certificaciones.

f) Quitar el artículo 17, referido a Cotos de Caza. 

Respecto al pedido, Jaramillo, quien es ingeniero forestal por la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), explicó que para la ONG “es un tema de convicción. Creemos que se están matando animales que no son parte del problema y son parte de la solución, porque los pumas son animales extremadamente territoriales y solo el 20% matan ovejas, esto está estudiado por científicos del Conicet. Entonces si vos matás un puma que no mata ovejas, es probable que dejes el espacio libre para un puma que sí vaya a matarlas. Otro tema central" - continuó- “tiene que ver con el impacto que esto tiene sobre la actividad ganadera - lanera porque yo he escuchado que el mayor problema para rentabilidad ovina de Chubut está dado por la muerte por depredación, pero esto es una falacia porque el principal problema es la desertificación de la Patagonia y el precio de la lana que ha caído a nivel internacional. Entonces, en todo caso si hay un animal problema o diez hay que trabajar sobre ellos en particular”, considera Jaramillo.

En su pedido, Vida Silvestre pidió la suspensión temporal de  las medidas que promueven” el precio estímulo por pieles y despojos de animales de la fauna silvestre nativa, y la compra colectiva y entrenamientos para el uso de trampas tendientes a la captura de estos animales”.

La ONG asegura que más de 100 mil firmas acompañan la solicitud. Además se sumaron otras ONG como Aves Argentinas, WCS Argentina, Fundación Azara, Fundación Ambiente y Recursos Naturales, Fundación Patagonia Natural, y Asociación para la Conservación y Estudio de la Naturaleza. 

El objetivo es reactivar las gestiones lo antes posible y evitar la matanza arancelada de estos animales, porque como dice Jaramillo, “es una práctica histórica y el problema sigue estando, entonces no es la solución…va por otro lado”.

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