El pasado jueves 20 de diciembre un avión muy particular hizo una breve escala en nuestra ciudad para repostar combustible, y luego seguir la ruta trazada de un viaje que ya llevaba más de 15 mil kilómetros, y cuyo punto extremo había sido alcanzado 24 horas antes. En entrevista exclusiva con ADNSUR, este piloto oriundo de Hallein, Austria, relata cómo emprendió un viaje donde -según él mismo dice- "la travesía es el destino".

El Piper Supercub de 1958 que unió el norte de Alaska con Ushuaia en seis meses

El punto de partida fue Alaska, durante el verano boreal, y a lo largo de seis meses el piloto Paul Guschlbauer junto a su esposa Magdalena volaron al sur, persiguiendo la estación estival, y alcanzando la ciudad de Ushuaia algunos días antes que el verano comience en nuestro hemisferio.

Paul con su esposa Magdalena, posando delante de su avión en la plataforma del Aeródromo 13 de Diciembre

"Tenía la idea de volar desde el punto más norte de Alaska hasta Ushuaia", explica Paul sobre la planificación de su viaje y cuenta que su avión -un Piper Supercub del '58- tiene tanques de nafta especiales que le permiten una autonomía de 9 horas. "Aunque eso es mucho tiempo y no quiero volar tanto", señala, mencionando que su tramo más largo fue de unas 6 horas y media.

Casi seis meses después de su partida -despegaron de Alaska el 21 de junio- tocaron tierras fueguinas el 19 de diciembre, emprendiendo rápidamente su regreso hacia el norte. Una parada en ese camino de regreso fue la pista del Aeroclub de Comodoro Rivadavia, donde descansaron y compartieron un momento con los pilotos locales. La travesía terminó días después en La Cumbre, Córdoba. Allí dejaron su avión hangarado para regresar a Austria, su lugar de residencia, en un vuelo comercial.

El Piper Supercub se lleva un recuerdo de su paso por Comodoro

Más información sobre su travesía en: http://fly-overland.com/ o su canal de You Tube