CHINA (ADNSUR) - Un inesperado efecto colateral del coronavirus estalló en la ciudad de Xi’an, al noroeste de China y se ha extendido a una región vecina, Yanta con una cantidad inesperada de divorcios. Estos lugares estaban en cuarentena y ni bien la misma fue levantada, en pocas horas se habían tomado todos los turnos diarios, informó el sitio Clarín.

Las parejas tuvieron que convivir las 24 horas del día durante semanas y aparecieron "diferencias y conflictos irreconciliables" que hasta ese momento estaban ocultos o eran inexistentes. En China, una pareja tarda de 30 a 40 minutos en obtener un certificado de matrimonio o divorcio.

En el distrito de Yanta, cuyo cupo es de 5 pedidos diarios de divorcios, se registró una afluencia inusual y los registros civiles colocaron un cartelito con el total de las localidades vendidas: "No hay vacantes para citas de divorcio hasta el 18 de marzo. Se estima que en las primeras horas, más de 400 matrimonios solicitaron el divorcio.