COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Según hizo público este miércoles por la tarde  el Ministerio de Salud de la Nación, las recomendaciones apuntan a que -en medio de las medidas sanitarias de aislamiento y distanciamiento que obliga esta pandemia- se puede contemplar la posibilidad de que aquellos pacientes con coronavirus que transitan sus últimos días de vida puedan ser acompañados por sus seres queridos.

Al mismo tiempo "estas recomendaciones pretenden lograr una mirada federal y multidisciplinaria contemplando una situación epidemiológica dinámica y la evidencia científica disponible aportando nuevos conocimientos en relación al SARS-CoV-2 con los  que no se contaba al inicio de la pandemia", indican.

Plantean que "las personas infectadas con COVID-19, una vez que son hospitalizadas, se quedan solas en una habitación, y, al ser transferidas a unidades de cuidados intermedios o intensivos, pierden por completo la conexión con sus familiares y amigos"

"Por tal motivo, dentro de las circunstancias que obligan a la adopción de medidas muy estrictas para prevenir la transmisión de una infección con alta contagiosidad y letalidad poblaciones de personas mayores de 60 años y/o con comorbilidades, se ha trabajado para implementar estrategias que habiliten entornos más empáticos ante determinadas situaciones".

Indican que el propósito principal es lograr acompañar en los últimos días de vida a las personas que transitan ese doloroso momento, y garantizar aspectos que permitan a los pacientes afrontar el proceso final de su vida con dignidad y permitir a familiares/allegados la posibilidad de despedida presencial de sus seres queridos.

Al mismo tiempo hay un acuerdo general en que se deberían implementar medidas de excepción para acompañar a personas internadas en situaciones especiales, en quienes la falta de acompañamiento puede ocasionar un gran daño, como por ejemplo niños, niñas y adolescentes o personas con discapacidad.

En qué consisten las recomendaciones

• Se recomienda a todos los establecimientos y servicios de salud, públicos y privados, dentro de sus posibilidades, armar un equipo especifico para estas situaciones que debería incluir médicos/as, enfermeros/as, profesional de la salud mental, profesional social (trabajador/a social por ejemplo) entre otros/as.

• Las recomendaciones son a sabiendas de que, a pesar de los esfuerzos realizados, muchos servicios de salud atraviesan falta y sobrecarga de personal y no cuentan además con infraestructura o insumos adecuados para poder llevarlas a cabo.

• El protocolo establece una estrategia de comunicación que deben considerar quien será interlocutor del equipo que se contactarán con las familias, e indicarán cómo se llevará adelante el acompañamiento presencial.

• Establece que los acompañantes deben reunir determinadas condiciones, como tener preferentemente entre 18 y 60 años de edad, gozar de buena salud en general, y no tener factores de riesgo. Sin dudas debe considerarse cada situación en particular para definir los pasos a seguir, ya que si se impelementan los cuidados apropiados el riesgo disminuye.

• Define la necesidad de elaborar un consentimiento que aclare el riesgo potencial y explique los procedimientos permitidos y desaconsejados.

• Recomienda que la persona designada reciba apoyo y contención de especialistas en salud mental en el manejo de situación de final de vida y duelo.  

• Establece que, siempre que la condición del paciente lo permita, se debería brindar al familiar/allegado la posibilidad de contactarse a través de dispositivos digitales con comunicaciones o video llamadas.  

• Destaca la importancia de que la institución ofrezca supervisión y contención al equipo de salud involucrado. Que se generen espacios para escucha activa, contención individual y para líderes de equipos.