COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - “Mi vida ahora pasa frente a una computadora”, dice Dalina Morón, y cuenta que un concepto resultó clave para su vida, pero también para la vida laboral de muchos, solo hace falta reflexionar. 

Se trata de las redes de contacto, y lo explica de la siguiente forma. “Es algo que sonaba muy extraño cuando era más chica, eso de establecer redes de contacto, pero es algo que me acostumbré a hacer más en Google porque no hubiera conseguido la posición en México y no hubiera establecido la posición en Estados Unidos si no hubiera establecido esas redes de contacto. En muchas empresas es así como uno consigue trabajo, conociendo gente y es el motivo por el cual mucha gente hace maestrías en negocios; no solo por el título o la universidad sino los compañeros, porque quizás sean los que te ayuden a conseguir un trabajo el día de mañana. Por eso las redes son muy importantes”, dice a ADNSUR desde Bouder, en el estado de Colorado, Estados Unidos.  

Dalina sabe de lo que habla, por estos días está abandonando Google, la compañía donde muchos desean trabajar, y prepara sus valijas para viajar a Oxford, Inglaterra.

Allí durante un año realizará la maestría en Administración de Negocios (MBA por su nombre en Inglés). Su fantasía se hizo realidad.

DEL CORDÓN FORESTAL AL CAMPUS DE OXFORD

Dalina nació en Comodoro Rivadavia y creció en el Cordón Forestal, entre gallinas, patos y lejos de la televisión. Cuenta que en su casa no había dibujos animados ni programas de juegos; la tv prácticamente no existía por decisión de sus padres: la escultora Marcela Lopez y el empresario Gustavo Morón, integrante de una tradicional familia de la ciudad que dedicó gran parte de su vida al arte, entre pinturas, libros, tango, fotografía y otras disciplinas.

Dalina eligió Comunicación. Por eso, una vez que terminó su secundaria en el Colegio Domingo Savio -tras hacer la primaria en el Colegio del Sol y la Escuela 143- decidió irse a Buenos Aires y estudiar licenciatura en Comunicación Social.

La Universidad de San Andrés, gracias a una beca, fue su casa de estudio, el lugar que la formó y donde los sueños comenzaron a hacerse realidad. Es que desde siempre ella quiso trabajar en una compañía multinacional y lo logró.

“Yo me crié sin televisión, así que leía mucho desde chica y siempre leí de otros países, otras realidades y creo que eso me inspiró mucho, al igual que algunos amigos de la familia que venían de otras ciudades y estaban trabajando en Comodoro. Desde siempre supe que quería tener una carrera internacional, que me quería ir del país y tener experiencias en otros lados. Y cuando estaba en la agencia me dí cuenta que la gente que lograba esas cosas trabajaba para empresas grandes: multinacionales que tenían sede en otros países y que podían mandar empleados de un lado a otro. Entonces empecé a hacer una lista de empresas donde sabía que era posible”, recordó sobre sus años en Argentina. 

 

 

LA VIDA ONLINE

Cuando comenzó a estudiar Dalina pensaba que se iba a dedicar a la comunicación interna de una empresa. No tenía noción del crecimiento de la publicidad online hasta que ingresó a Frubis, una empresa que asesora y brinda servicios a distintas marcas en todo América Latina.

Aprendió a querer tanto la disciplina que en 2013 quiso ir por más y logró ingresar a Google por recomendación de un amigo; la red de contactos había funcionado.

Primero trabajó dos años en la sede de Buenos Aires, y luego, con los sueños a cuestas, armó las valijas y se fue al Distrito Federal. Allí vivió otros dos años, y conoció la cultura y el país del que tanto había leído en libros.

Luego llegó el momento de probar suerte en Estados Unidos, donde estuvo tres años, también trabajando en Marketing Digital y Publicidad. 

“Siempre trabajé en Marketing Digital y Publicidad, desde el principio. Un poco que caí ahí, no lo elegí, pero me empezó a gustar y cuando empecé a trabajar en Google me terminé especializando en publicidad en Youtube y eso es lo que hice en los últimos años”, dice.

La joven admite que le cuesta explicar a sus padres de qué trabaja. En forma sencilla en este último tiempo integró el equipo de “Vendors”, que es el nexo entre ventas y soporte, donde se aseguran que los clientes, como por ejemplo Toyota, realicen las publicidad que necesitan en Youtube, en tiempo y forma. 

Su carrera estaba creciendo, pero lejos de conformarse con ello decidió ir por más, ir por su sueño y estudiar en la Universidad de Oxford, aquella casa de estudios de la que tanto leyó toda su vida. 

“Toda la vida leí sobre Oxford, genios que estudiaron en esa universidad, pero no pensé que era posible para alguien como yo. Trabajar en Google fue lo que me despertó el interés de poder hacerlo, porque cuando empezás a trabajar en un ambiente corporativo empezás a conocer gente que ha hecho mucha carrera internacional y empezás a darte cuenta que la gente que está arriba tuyo tiene maestrías. Son empresas donde las maestrías importan mucho y esta que voy a hacer pesa mucho más. Entonces a partir de eso me dí cuenta que quería crecer, el tipo de posiciones que quería tener a futuro y que era ideal tener una especialidad de ese tipo en una universidad importante”.

Su búsqueda fue un trabajo de años. Ya en México había averiguado opciones en distintas universidades. Lo mismo hizo en Estados Unidos, pero finalmente luego de analizar varias opciones se animó a aplicar a Oxford y pudo ingresar gracias a una beca parcial que obtuvo.

“Empecé a ver qué necesitaría para poder aplicar, qué tipo de exámenes, de notas para que me consideren. Al principio no estaba segura si lo iba a poder pagar pero cuando me mudé a Estados Unidos empecé a ahorrar en dólares y empezó a parecer un poco más realista. Ahí me lo empecé a plantear un poco más enserio, me di cuenta que podía acceder a una beca por el perfil que tenía y empecé a estudiar. Me llevo un año y terminé eligiendo Oxford, porque es una de las pocas universidades a nivel mundial que tiene tantos estudiantes internacionales de todos lados y terminás exponiendote a perfiles muy diferentes”.

 

 

Esta semana que inicia Dalina viajará a Inglaterra. Allá se encontrará con una amiga que ya está viviendo esa experiencia. La red de contactos sigue funcionando y le permitirá conocer y ambientarse mejor a su nueva ciudad.

La cursada será mitad online y mitad presencial, dedicando su vida al estudio durante todo un año, un privilegio que solo puede realizar gracias a su esfuerzo.

Lejos de quedarse con esta gran oportunidad ella sigue pensando en crecer y tal como explicó al principio de la nota ya está trabajando en sus redes de contactos y pensando cual será el próximo paso luego de esta experiencia académica. 

“Todavía no se que voy a hacer después de la graduación, puede que vuelva a Google pero también estoy viendo si surgen algunas otras posibilidades. Justamente ahora me encuentro entrevistando gente que trabaja en gente que me interesa o perfiles que trabajan con gente que me interesa, así que vengo agregando gente a Linkedin, pidiéndoles que tengan un llamado conmigo y tratar de ver algún lugar que yo me sentiría cómoda trabajando”, sentencia esta joven que se animó a soñar y hacer de la fantasía una realidad, un orgullo para Comodoro.