RIO GALLEGOS (ADNSUR) – Un hombre que había pedido a la Justicia que le permitieran ser tratado en base a ibuprofeno inhalado, una fórmula considerada “compasiva”, falleció sin recibir ese tratamiento pese a que finalmente su uso le había sido autorizado.

Según publicó La Opinión Austral, el pedido para aliviar a Benito Juárez, internado en el Hospital Regional, lo había realizado su hija Vanina, por medio de un amparo judicial.

De acuerdo con lo indicado, el miércoles pasado la hija de Juárez, un paciente que se encontraba desde hacía una semana internado en la Terapia Intensiva del Hospital Regional de Río Gallegos, presentó un amparo para que a su padre le aplicaran ibuprofeno inhalado.

La medida cautelar fue solicitada ante el juez Francisco Marinkovic, ya que el Ministerio de Salud de Santa Cruz no aprobó la aplicación de este tratamiento por no estar autorizado por la ANMAT.

“Lo que la hija de Juárez pretendía era que se condenara a las autoridades del Regional a liberar a los médicos para que le dieran el tratamiento denominado compasivo”, se indicó.

Sin embargo, el paciente falleció el sábado, veinticuatro horas después de la que Fiscalía convalidara la presentación y sugiriera al juez la aceptación de la demanda, que era la primera en su tipo desde que se desató la pandemia.

“El accionar del personal del Hospital de Río Gallegos, resulta manifiestamente contrario al orden jurídico vigente... potenciando la gravedad de mi salud, la demora en la resolución administrativa que me otorgaría la posibilidad de obtener la medicación indicada para eliminar mi dolencia”, se leía en la presentación que publicó La Opinión Austral, y que solicitaba una medida cautelar para que se ordene la aplicación “inmediata del tratamiento de ibuprofeno inhalado”.