COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR / INFORME EXCLUSIVO) - Acaso más que nunca hoy se torna más palpable la vieja aseveración de los analistas petroleros, en torno a que es imposible predecir la evolución de los precios, aunque lo que se evidencia en el último tiempo es que la acentuada volatilidad puede darse no sólo en cuestión de semanas, sino a lo largo de las horas de un mismo día, como quedó evidenciado en los primeros días de esta semana. Aquí, tres claves para repasar los vaivenes del mercado internacional, como también para agendar la previsible suba en los combustibles argentinos.

1) La jornada del lunes mostró dos de los extremos más claros que hoy impactan en el mercado internacional y su evolución sobre los precios. En las últimas semanas, la tensión comercial entre Estados Unidos y China mantuvo a los mercados en un estado de alerta, con expectativas negativas. Fue lo que pasó en la segunda mitad del día, con la Bolsa de Nueva York con una baja generalizada, que arrastró los precios del petróleo. Fue una jornada en la que los precios del petróleo habían arrancado a la suba, debido a los atentados contra 2 buques tanque en las lejanas aguas del golfo de Arabia, pertenecientes a Arabia Saudita. Las naves fueron golpeadas en su línea de flotación por objetos no identificados, según informó BBC Mundo.

2) Además de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, también influye el conflicto entre Estados Unidos e Irán, por la decisión del primero de sancionar a países que sigan comprando petróleo al país asiático. En ese contexto, el martes se sumaron atentados con drones en un oledocuto ubicado en territorio árabe, en instalaciones pertenecientes a la estatal Saudí Aramco. Aunque en todos los casos se registraron sólo daños menores, la sucesión de hechos lleva a elevar la tensión en el mercado petrolero, que en la jornada del martes reaccionó con leves de subas de precios, luego de los retrocesos del lunes. Esos atentados fueron reivindicados por terroristas de Yemen, que las autoridades árabes vinculan con Irán. En respuesta a estos hechos, Estados Unidos reforzó su presencia militar en el golfo Pérsico.

3) De este modo, el mercado petrolero tiene dos tensiones opuestas. Una a la baja, por la expectativa negativa de los mercados en general, frente a la crisis comercial de Estados Unidos y China. Y otra tensión a la suba, por las sanciones a Irán, el menor flujo de crudo que esto significaría y la escalada militar de las últimas horas.

Para la Argentina, esto se puede reflejar de un modo u otro en los precios de los combustibles: ya está prevista una nueva suba a partir de junio, para terminar de trasladar la suba del dólar, que se aplicó parcialmente en mayo . Si el precio del crudo volviera a subir hasta los 75 dólares, como ocurrió semanas atrás, esto presionará más sobre los precios internos. Pero si baja hasta los niveles de comienzos de este año, cuando el Brent cotizaba en torno a 60 dólares, no hay garantías de que bajen, porque el “costo de oportunidad” (vender más caro aun cuando los precios externos bajen) en el país juega siempre a favor de una demanda poco elástica y un mercado de carácter oligopólico.

Para la cuenca San Jorge, la inestabilidad del mercado internacional implica lo mismo que se viene observando en lo que va del año: un moderado recupero de producción en Chubut y una pronunciada caída en Santa Cruz –sin que se termine de confirmar una curva positiva-, salvo que algunas reclamadas decisiones de política nacional –como la revisión de aranceles de importación recientemente requeridos al ministro de Producción de la Nación- permitan enfocar algunos proyectos de crecimiento.