ESQUEL (ADNSUR) - Santiago Maldonado murió a los pocos minutos de ingresar con vida a las gélidas aguas del río Chubut. El joven no pudo siquiera ensayar brazadas o movimientos con sus extremidades para mantenerse a flote debido al rápido "entumecimiento de su cuerpo y a la pérdida de movilidad y de su sensibilidad corporal".

"Siga, siga, que yo no sé nadar"

Ayer, en su segunda declaración testimonial, Claudina Pilquiman, la mujer mapuche que llevó a Santiago al Pu Lof en Cushamen, y madre de Lucas Pilquiman, conocido como el testigo E, dijo ante los tribunales de Esquel que su hijo fue el último en ver con vida a Maldonado. El joven le comentó a su madre que el 1 de agosto había comenzado a cruzar junto con Santiago el río Chubut, donde el agua le llegaba por debajo de la rodilla, y que en un momento Maldonado le dijo: "Siga, siga que yo no sé nadar". Luego--continuó Pilquiman-- observó cómo Maldonado se ocultaba entre ramas de sauces, según declaró ayer bajo juramento.

Además, detalló que antes del ingreso de Gendarmería al lof ella misma le había dado a Maldonado su DNI en una bolsita plástica tipo ziplock que el joven guardó junto a su celular en su mochila, con lo cual le pareció por demás extraño--dijo-- que el documento apareciera entre las ropas del joven.

Según fuentes de la investigación, los dichos de Pilquiman apuntaron a sembrar la sospecha de que el cuerpo fue plantado por fuerzas de seguridad. También, en una información desconocida hasta ahora, reconoció que el mismo día de su "desaparición", fue hasta la Biblioteca del Río, donde vivía el joven en la ciudad de El Bolsón y se llevó uno de sus celulares con la intensión de extraer fotos de él del aparato para que sirvieran de difusión en su búsqueda. Pero el celular, que era muy antiguo, no las tenía, por lo cual le devolvió el aparato a Sergio Maldonado. Durante meses ese celular fue buscado por la Justicia.

En un sentido similar a los dichos de Pilquiman declaró la semana pasada Fernando Jones Huala, quien si bien no estuvo presente en el lof el 1 de agosto, relató la versión de los hechos que le había comentado el testigo mapuche Matías Santana. Se trata del joven que declaró bajo juramento que vio como Maldonado era golpeado, capturado, y subido a un Unimog por gendarmes.

En busca del morral y la mochila

Acompañados por efectivos de la subdelegación de la Policía Federal, el martes se realizará un nuevo allanamiento al lof en Leleque. La medida tiene como finalidad hallar en el lecho del río Chubut la mochila y el morral de Maldonado, que se presumen quedaron en el fondo del cauce, por no haberse podido completar los peritajes de rigor en medio de episodios de violencia el día del hallazgo del cuerpo.

Hay dos teorías que dividen a los investigadores judiciales, según pudo saber La Nación. Unos creen que el joven se ahogó en el mismo lugar donde fue hallado el cuerpo mientras que otros suponen que fue aguas arriba y que, con el aumento del caudal por el deshielo, el cuerpo fue arrastrado por la corriente y hasta que una rama de sauce actuó como tope en el lugar donde fue finalmente encontrado. El juez de la causa, Gustavo Lleral, ordenó rastrillar el lecho sólo en el lugar donde fue hallado el cadáver, en una línea recta perpendicular a la ruta 40 y al emplazamiento de la construcción que sirve como guardia.

Buzos de Trelew, que no pertenecen a las fuerzas federales de Seguridad, tal como exigió la familia Maldonado, serán los encargados de rastrillar el lecho del río Chubut.

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