RADA TILLY (ADNSUR) - Lupe disfruta corriendo tras la pelota, aunque después no está tan convencia de querer entregársela a su familia humana. El no poder mover la mitad de su cuerpo no le impide a Lupe disfrutar de un paseo por la playa, gracias a una pequeña silla de ruedas especialmente diseñada para ella. Graciela Quiroga relató a ADNSUR el accidente que sufrió la pequeña bulldog francés -de tan sólo dos años- y que dejó la parte trasera de su cuerpito completamente paralizada.

"El celular al volante lastima", sintetiza Graciela cuando detalla que la mujer que la atropelló manejaba su camioneta mientras hablaba por teléfono.

Contó que "la sillita la compramos en Córdoba, que las hace un chico que se dedica a hacer estas sillitas para perros", y enfatizó que "las limitaciones las tenemos los seres humanos. "Ella disfruta su vida 100 por 100", destacó.