COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Cristian Gauna (31) y Adrián Rosales (41) se conocieron viajando en colectivo en Comodoro. Una pregunta fue el inicio de una conversación, más tarde llegaría la amistad y el Campeonato Federal del Asado que les cambió la vida al consagrarse campeones.

Oriundo de  Apipé Grande, Cristian Gauna, llegó al sur a los 18 años y luego de que se retiró del Ejercito como soldado voluntario comenzó a trabajar en un restaurante sin tener nada de experiencia. Él solo quería aprender a cocinar asados, contó a Infobae.

"Un día salí a buscar trabajo con mi señora. Pasamos por la puerta de una parrilla y exhibidos había corderos y vacíos cocinándose a la estaca. 'Yo quiero hacer eso', le dije. Recuero que la cajera me recibió y me dijo que no estaban buscando a nadie pero que me tomarían como bachero. Me metí a lavar platos y me hice amigo del parrillero. Lavaba los platos lo más rápido que podía y me iba adelante para que el parrillero me enseñe", indicó.

Adrián Rosales, en tanto, es chef y hace casi 23 años que se introdujo en el mundo de la gastronomía. Estudió en el Instituto Argentino de Gastronomía y llegó a dirigir un restaurante en Buenos Aires. Ahora lo hace en una reconocida parrilla como gerente operativo.

En 2018 le llegó a ambos una oportunidad que cambiaría todo. Cristin fue convocado para participar del Campeonato por la seccional local de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA). Tenía que buscar una pareja y pensó en Adrián.

"Lo elegí porque además de ser chef nos llevábamos muy bien, éramos amigos. Quise ocuparme de la carne y que él le agregue su toque: un poco de sazón y estilo de presentación. Cuando se lo propuse le encantó la idea y aceptó casi sin pensarlo. Lo loco fue que antes de ese día nunca habíamos hecho ni un pancho juntos, no tuvimos tiempo", reconoció entre risas.

Finalmente, los asadores oriundos de la ciudad de Comodoro Rivadavia, fueron consagrados ganadores y recibieron la ovación de las miles de personas que se dieron cita en el barrio porteño de Mataderos para presenciar la competencia. El segundo puesto fue para San Luis y el tercero para Mendoza.

¿Pero cuál es su secreto? Sencillo cuatro tips que ellos consideran fundamentales.

1. Ser "amigo del carnicero". "Uno puede ver la carne presentada en el mostrador, analizar el color, la grasa y la contextura, pero el que más sabe de carne es el carnicero. Es fundamental que ésta cuente con la cantidad de grasa suficiente para tener sabor y poder lograr una coraza crocante. Una carne flaca, al no tener grasa para derretir en todo ese tramo de cocción, va a salir seca", advirtieron los expertos.

2. Una distribución pareja de la sal. "A la hora de asar un bife de 450 g por ejemplo, le pongo sal del lado que no toca la parrilla. Lo cocino entre 10 y 12 minutos de un lado, dependiendo del punto de cocción, lo doy vuelta y le vuelvo a echar la sal. Si tengo que hacer un costillar no lo dejo en sal por días. Le tiro antes de ponerlo al asador de los dos lados porque la sal deshidrata y le quita jugo a la carne".

3. Leña vs carbón. Los oriundos de la Patagonia prefieren la leña: allá el piquillín es muy bueno. "El carbón es leña quemada y apagada. Es como un cigarrillo que lo apagás y lo volvés a prender, no es lo mismo. Además, hay muchos carbones que son malos o tienen agua para agregarles peso y cuando los quemás revientan mucho, se enfría la carne y pierde calor".

4. No olvidarse de un buen chimichurri cítrico. "A la carne para darle un sabor distinto, el que la diferencie de las demás, hay que darle un toque personal. Nuestro chimichurri es excepcional y característico de nuestros asados. No lleva vinagre, sino limón natural exprimido, y después lo básico: ají molido, orégano, ajo, perejil, laurel, sal entrefina o gruesa y aceite neutro. Para finalizar, un poco de naranja, agua tibia, no hervida porque quema los condimentos, después una hoja de laurel, pimienta negra y pimentón", revelaron.