MENDOZA - Lobo tenía siete meses y era un cachorro parecido a un ovejero alemán. Ese fin de semana estaba al cuidado de la madre de su dueño, en Potrerillos, cuando ocurrió el incendio. Gracias a él, la mujer se salvó. Pero a cambio, el héroe peludo entregó su vida a las llamas.

"Mi hijo lo llevó el fin de semana para que se quedara. Nunca lo dejaba", explicó Luz Lucero a Radio Nihuil. La mujer señaló que con el viento Zonda ya corriendo se cortó la luz de la cabaña. En ese momento se fue a dormir y el cachorro se acostó al lado de su cama.

"A las 3 de la mañana el perro gritó, me ladraba. No podía despertarme, el humo estaba dentro de la casa, no se veía nada", explicó la mujer y agregó que por la ventana se veía claro por las llamas. 

"Él me tironeaba, me guiaba, yo casi no podía caminar. Quisimos salir por una puerta y las llamas eran muy grande. Buscamos otra puerta. Yo salí. En un momento el fuego me encegueció, pero a él no lo vi más", se lamentó Luz.

"Corrí. Lo llamé, me cansé de llamarlo. Mi hijo estuvo revisando la zona. Lo busco por dos días", explicó Luz, que afirmó que el perro falleció.

Esa madrugada Luz fue finalmente rescatada por dos bomberos que la sacaron por el costado del río. En el incendio perdió su casa y dos cabañas que tenía para alquilar.

"Él me salvó la vida. Siete meses. Si el no hubiese estado yo no la contaría", dijo la mujer en agradecimiento.

Fuente: Diario UNO