CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Un estudio del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) del IPCVA destacó que la carne vacuna tiene más "fanáticos" que la gaseosa más popular del mundo, y hasta que el fernet.

La encuesta demostró que la carne, siendo que se trata de un genérico, se impone a marcas como Coca-Cola, La Serenísima, Marolio o Taragüí.

En la pregunta de qué puntaje se le otorgaría a las siguientes marcas en función de su grado de fanatismo, un 54% se consideró fanático de la carne vacuna, mientras que sólo un 19% lo hizo del fernet, un 9% de Taragüí, La Serenísima y Coca-Cola y un 3% de Marolio. En la valoración de atributos, se demuestra que la carne le gana a la Coca-Cola en valores como "optimismo" y "amistad", puntos fuertes que la posicionan de igual a igual ante marcas arraigadas como La Serenísima o Taragüí.

El asado y las milanesas son los cortes preferidos por la gente

El nuevo relevamiento destacó al asado y a las milanesas como los cortes preferidos y los que generan más "fanáticos", por encima de otras carnes como el pollo o el cerdo, a pesar de que estas últimamente vienen ganando terreno en el consumo local.

De hecho, el consumo de carne porcina creció el año pasado por encima del 10% y superó las 500.000 toneladas, con un consumo promedio por habitante que llegó hasta los 15 kg por habitante. Es la carne que mayor crecimiento viene mostrando en los últimos cinco años, al igual que el pollo que ya casi equipara a lo cortes vacunos con alrededor de 45 kg por habitante (como dato, en 1990 sólo se consumían 10,9 kilos per cápita).

Pero a la hora de optar por una u otra, más allá de los precios y su disponibilidad, el consumidor argentino sigue eligiendo a la carne de vaca por su "valoración" y "personalidad", por encima de las otras. Así lo grafica el relevamiento realizado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) que indagó en cuán fanáticos son los consumidores de los distintos cortes y carnes. Allí, los claros ganadores resultaron ser el Asado y las Milanesas, que recibieron del 48% y 41% respectivamente de los encuestados la más alta valoración, que los cataloga como "fanáticos" de esos cortes. En este mismo aspecto, sólo un 3% respondió ser fanático de la carne de Pollo y sólo un 4% lo hizo para con el Cerdo.

En forma inversa, solamente un 6% declaró no ser fanático de las milanesas o el asado, mientras que del pollo y el cerdo lo hicieron en mayor medida (10% y 15% respectivamente). "Esto demuestra el enorme potencial de la carne vacuna argentina que sin ser una marca está desde siempre en la mesa y el corazón de todos los argentinos", sostuvo Ulises Forte, Presiente del IPCVA, que agregó que "cambian las épocas, cambian las formas de consumo pero como tenemos medido en el Instituto el 95% de los argentinos eligen nuestra carne, incluso los más jóvenes, que representan un desafío para la industria pero la siguen valorando como lo hacemos nosotros y lo hacían nuestros abuelos".

En el relevamiento (integrado por 200 encuestas, a un público preponderantemente masculino 70% hombres con una segmentación por edades de entre 18 a 30 años 54% del total, 31 a 60 años, y 61 años o más) además se pudieron rescatar los atributos que se asocian con la carne vacuna (en base a una muestra representativa de 1000 casos en todo el país).

Por ejemplo, se especificó que los consumidores reconocen en la carne vacuna más atributos de personalidad que las otras carnes analizadas. Valores asociados a la amistad, la pasión, la seguridad y el liderazgo aparecieron ligados como atributos en mayor medida que lo hicieron con la carne de pollo o de cerdo.

"La transmisión de valores como optimismo y amistad son puntos fuertes de la carne vacuna", destacaron desde IPCVA, que agregaron que "es sabido que la carne vacuna argentina posee valores tangibles que la posicionan entre las mejores del mundo, como el sabor y la terneza, pero estos nuevos datos dejan en claro que otros aspectos intangibles, como la amistad, la seguridad, la pasioón y el liderazgo, le confieren al menos en el mercado interno una reputación que genera fanatismo aún entre los más jóvenes".

Fuente: El Cronista