COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Un equipo internacional de investigadores desarrolló un método para calcular el peso de las ballenas francas a partir de fotografías tomadas desde drones en Península Valdés, que permitirá ampliar los conocimientos sobre el estado de salud de las poblaciones de cetáceos con el fin de contribuir a su conservación.

Investigadores del Instituto de Conservación de Ballenas de Argentina (ICB), junto a otros especialistas de Dinamarca y Estados Unidos desarrollaron un método que publicaron en la revista especializada Methods in Ecology and Evolution.

El mismo se basa en fotografías aéreas de 86 ballenas francas australes tomadas en 2018 en las costas de Península Valdés, Argentina, informaron desde el ICB en un comunicado.

Fredrik Christiansen, de la Universidad de Murdoch de Australia y del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Aarhus de Dinamarca, explicó que “conocer el peso de las ballenas abre nuevas vías de investigación, incluido el monitoreo de su crecimiento”.

“También podremos observar los requerimientos diarios de energía de las ballenas y calcular la cantidad de presas que necesitan consumir”, agregó.

Christiansen afirmó también que “en un escenario de cambios globales que afectan la disponibilidad de alimento en los océanos, estas estimaciones pueden ser centrales para la conservación de las ballenas, que dependen de sus reservas de grasa para sobrevivir”.

Con este método de fotografiarlas con drones, permite pesar ballenas de una forma no invasiva y posibilitó medir la longitud, el ancho y la altura de las ballenas y desarrollar un modelo 3D que calculó con precisión el volumen corporal.

Luego, se consultaron antiguos registros del peso de ballenas francas capturadas por la industria ballenera del Pacífico norte, calculándose los pesos parciales del esqueleto, la grasa y los órganos internos.

Combinando toda esta información, se diseñó un factor de conversión del volumen a masa para poder estimar el peso de las ballenas a partir de las fotografías.

Este método abre una nueva vía de investigación para aprender sobre la ecología y fisiología de las grandes ballenas, incluyendo especies como la ballena franca del Atlántico norte o la población de ballena franca austral del Pacífico Sur, que se encuentran en peligro crítico.

Según informó Télam este jueves, el proyecto es llevado adelante por Fredrik Christiansen, de la Universidad de Murdoch (Australia) y del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Aarhus (Dinamarca), y Marcela Uhart, de la Universidad de California.

Además, participan Mariano Sironi, del Instituto de Conservación de Ballenas (co-directores del Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral) y Michael Moore, de Woods Hole Oceanographic Institution.