PERÚ (ADNSUR) - Emiliana Mamani durante 48 horas estuvo atada a un banco de la terminal de ómnibus de Juliaca luego que fue acusada de agredir a su ex pareja, pese a que indicó que la víctima era ella.

La mujer fue enmarrocada por dos días a la silla metálica del terminal terrestre a pesar que estaba con su bebé.

“Desde el lunes estoy detenida, estuve hasta las 10 de la noche, un policía vino y me acomodó en su oficina y a las cinco de la mañana me volvieron a sacar y enmarrocar aquí con mi hijo, yo no tengo familia, a nadie aquí”, contó entre lágrimas.

Según Emilia Coaquira su expareja agarró una piedra y se golpeó el mismo en la cabeza, para luego pedir ayuda a los vecinos del lugar indicando que fue atacado.

“Cuando vino personal de serenazgo les dijo que con la piedra yo le había golpeado y me llevaron a la comisaría. Él quiere volver conmigo, pero, yo no quiero porque había tenido antecedentes penales, él no es una persona normal.”, dijo.

El caso conmocionó al país vecino y produjo la intervención de mujeres integrantes de las rondas campesinas quienes pidieron su liberación.