CAPITAL FEDERAL - Con el objetivo de que la población se informe de forma fácil, rápida y precisa acerca de la composición de los alimentos que consume todos los días y sus posibles efectos nocivos para la salud, el Gobierno Nacional impulsa una ley de etiquetado frontal en alimentos.

La medida, desarrollada por los ministerios de Desarrollo Productivo, de Salud y de Agricultura, se propone ampliar el acceso a la información nutricional a partir de un sistema de advertencias que indique claramente si el producto presenta niveles superiores a los recomendados de sodio, grasas y azúcares.

El objetivo es también ayudar a contrarrestar "la epidemia de sobrepeso y obesidad que aqueja a nuestro país", indicó a Télam Paula Español, secretaria de Comercio Interior, y agregó que "la base de cálculo se realizará sobre 100 gramos y se incluirá una leyenda sobre edulcorantes".

De los tres sistemas de etiquetado que existen, Argentina eligió el de advertencias, que consiste en la presencia de uno o más sellos negros en el frente del paquete que indican si el producto presenta altos niveles de sodio, grasas y azúcares. Este formato ya es utilizado en Chile y Uruguay y desde su implementación, presentó excelentes resultados. 

LA IMPORTANCIA DE LA MEDIDA 

Según datos de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS2), en nuestro país 7 de cada 10 adultos y 4 de cada 10 niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 17 años presentan sobrepeso. Esta problemática, entre otros factores determinantes, se agrava por la falta de información nutricional.

Al respecto, Español aseveró "que el 70% de la población mayor de 13 años no lee la información nutricional de los envases", por eso, "es responsabilidad del Estado garantizar el acceso a información clara, simple y precisa e incentivar a las y los consumidores a elegir alimentos de mejor calidad nutricional".

El proyecto también señala "la relevancia de la regulación en los entornos escolares, de la publicidad y el sponsoreo de productos de mala calidad nutricional dirigido a niñas, niños y adolescentes", afirmó Paula Español en su cuenta de Twitter.

A partir de las experiencias de otros países de la región, se sabe que la implementación de esta herramienta sirvió para que un 20% de los alimentos mejoren su composición nutricional para reducir la presencia de sellos en el envase.

Andrea Graciano, titular de Fagran, aseguró a Télam que "si bien el etiquetado frontal no busca la reformulación de los productos, indirectamente termina generando que la industria lo haga para seguir vendiendo, ya que a larga cada vez menos gente consume productos de menor calidad nutricional".

CUÁNDO LO APRUEBAN 

El proyecto, elaborado por el Ejecutivo, ya fue presentado en la Comisión Nacional de Alimentos (Conal) y en el Mercosur. "Lo estamos impulsando a nivel Mercosur porque es el espacio en el que estamos insertos económicamente y que queremos sostener y profundizar en el tiempo", indicó la Secretario de Comercio Interior.

No obstante, explicó que "los plazos a nivel regional muchas veces no se condicen con la celeridad requerida para ciertos temas. Por eso estamos trabajando también en el ámbito de discusión nacional, que es la Conal".