Hay ciertas cifra a partir de la cual las entidades financieras tienen que reportar a la agencia de recaudación los movimientos de sus clientes. La acelerada inflación hace que cada vez más compras superen ese tope.

La cantidad de operaciones que se realizan en Argentina con tarjeta de crédito sigue en aumento, a pesar de la situación económica continúa sumando desventajas: disminuyó la oferta de cuotas sin interés, se redujeron los límites al financiamiento con tarjeta y el consumo en general muestra signos de estancamiento.

Este aumento de la cantidad de operaciones se combina con la inflación, lo que provoca que -al menos en términos nominales- los montos operados con tarjeta de crédito sean cada vez mayores.

La situación económica obliga a muchos los argentinos a optar por el uso de los plásticos más allá de que el crédito con tarjeta no avance al mismo ritmo que la inflación, es decir, se esté encogiendo en términos reales.

Según el Índice Prisma Medios de Pago del segundo trimestre del año, entre los meses de abril y junio persistió en el crecimiento interanual en el número de transacciones con tarjetas de crédito y, más aún, de débito. El informe privado muestra que las operaciones con tarjetas de crédito crecieron 10% y, con las de débito, un 23%.

A partir de qué monto controla la AFIP

El aumento de los montos que se pagan por los mismos consumos, dado el el acelerado ritmo de la inflación que llegó a 7,4% en julio, vuelve cada vez más actual el hecho de que los bancos deben informar a Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) los movimientos de las cuentas y las tarjetas de crédito y débito de los usuarios a partir de un monto mínimo de consumo.

La norma no es tan antigua, aunque dada la marcha de la inflación parece haber quedado atrasada. La última vez que modificó los valores mínimos a partir de los cuales las entidades financieras deben informar a la AFIP los movimientos de sus clientes fue en enero de este año, a través de la resolución 5138, que elevó de $30.000 a $90.000 la cifra mínima para informar las acreditaciones, extracciones, saldos de las cuentas y los depósitos a plazo fijo.

Así, los topes que rigen para los movimientos en cuentas corrientes, cajas de ahorro, cuentas sueldo o de la seguridad social y cuentas especiales (en las que impactan los gastos con tarjetas de crédito) son los siguientes:

👉 El monto total acumulado de las acreditaciones mensuales efectuadas en las cuentas en moneda argentina o extranjera, cuando el mismo resulte igual o superior a NOVENTA MIL PESOS ($ 90.000.-).

👉 El monto total acumulado de las extracciones mensuales en efectivo efectuadas en moneda argentina o extranjera, cuando el mismo resulte igual o superior a NOVENTA MIL PESOS ($ 90.000.-).

👉Los saldos de las cuentas que, al último día hábil del período mensual informado, resulten iguales o superiores en el mes -en valores absolutos- a NOVENTA MIL PESOS ($ 90.000.-). Por lo expuesto, deberán considerarse los importes positivos y negativos.

👉 El monto total acumulado de los depósitos a plazo constituidos en el período mensual de información, cuando el mismo resulte igual o superior a NOVENTA MIL PESOS ($ 90.000.-).

👉 Los consumos con tarjetas de débito del titular y/o adicionales -excluyendo los montos de extracciones en efectivo y cualquier otro monto que no implique consumo- en el país, cuando los montos acumulados sean iguales o superiores a TREINTA MIL PESOS ($ 30.000.-) mensuales.

👉 Los consumos con tarjetas de débito en el exterior, realizados por el titular y/o adicionales.

Crecimiento sólo nominal

Durante el mes de julio el crecimiento del crédito con tarjeta continuó, pero sólo a nivel nominal. Las compras con tarjetas de crédito subieron en el mes alcanzando los $1.650.615 millones según datos del Banco Central procesados por First Capital, lo cual significa un aumento de un 2,5% respecto al cierre del mes previo, unos $40.108 millones por encima de junio y muy por debajo de la inflación del 7,4% del período. El crecimiento interanual, llegó al 66,8%, por lo que tampoco alcanzó el 71% de inflación acumulada en los últimos doce meses.

En los hechos, el stock de crédito con tarjeta cae si se descuenta el efecto de la inflación. Es decir, en términos reales.

La tasa del plan Ahora 12 subió a mediados de junio, pero el plan oficial se mantiene como el más barato debido a las subas de tasa que realizó el Banco Central y que afectan al financiamiento tradicional.

La caída, explicada por la menor capacidad de los usuarios a acceder a planes de pago en cuotas por montos que crezcan a la para de la inflación sin embargo no se traduce en una caída en la cantidad de transacciones. De hecho, el proceso es el contrario, lo que marca que hay más pagos en una cuota o por montos menores.

Según el informe de Prisma, en el segundo trimestre del año los rubros con mayor crecimiento interanual en transacciones con tarjetas de crédito, débito y prepagas fueron Viajes, Turismo y Aerolíneas con 48%, Restaurantes 63% y Vestimenta con un 54%.

Tasas más caras

Por otro lado, debido a la fuerte suba de tasas que decidió el Banco Central este mes los consumos con tarjeta pasarán a salir más caros si se opta por financiarlos.

A mediados de junio, se modificaron las condiciones financieras del programa con un incremento de la Tasa de Interés Nominal Anual promedio del 42% para la financiación en 3, 6 y 12 cuotas fijas, y del 49% para la adquisición de bienes y servicios en 18 y 24 cuotas fijas.

Pero por fuera del plan oficial, pagos en cuotas fijas que ofrecen los bancos, el costo financiero total (CFT) para refinanciar el saldo de las tarjetas de crédito ronda ahora el 105% anual . Se trata de un costo que hace apenas un mes se encontraba en el 86,8% anual promedio en los bancos líderes, antes de dos subas de tasas.

Con información de Infobae

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