Más de 550 personas ya fueron detenidas a primera hora de la mañana en París.

Pese a que el presidente francés Emmanuel Macron canceló el impuesto a los combustibles que inició las protestas en Paris, los "chalecos amarillos" vuelven a manifestarse este sábado por cuarta vez consecutiva.

Las autoridades blindaron la ciudad con más de 8.000 policías y el cierre de varios negocios y monumentos, como la Torre Eiffel, para evitar nuevos estallidos de violencia.

Según informó TN, más de 550 personas ya fueron detenidas a primera hora de la mañana, muchas de ellas durante controles antes de ingresar a la zona de protesta. Además se registraron algunas corridas y la policía contestó con gases lacrimógenos.

Según informó el secretario de Estado al Interior, Laurent Nuñez, unas 31.000 personas marchaban en todo Francia, 8.000 de ellas en París.

Las autoridades están llevando a cabo controles en las estaciones de trenes y en los puntos estratégicos de la capital donde se congregan los manifestantes que protestan contra el aumento del poder adquisitivo y la política económica y social del gobierno.

Además piden el restablecimiento del impuesto a la fortuna, que Macron suprimió tras llegar al poder en 2017.