MENDOZA - Eduardo Salice tiene 42 años y desde 2012 espera un segundo transplante de riñón. El viernes pasado apareció en La Plata un donante con un 98% de posible compatibilidad. Sin embargo, el órgano se perdió ya que el vuelo, que debía salir en la mañana del sábado, fue cancelado por las fuertes medidas de seguridad en el marco de la Cumbre del G-20 celebrada la semana pasada en Buenos Aires.

"Sr. Presidente, hoy debo agradecerle tanto a usted como a los presidentes que nos visitaron y decirles que gracias al G-20 mi marido no pudo ser trasplantado porque los vuelos no salieron a tiempo y se perdieron los órganos", escribió la esposa del afectado, Natalia Tobio, directamente en el Facebook del Jefe de Estado, Mauricio Macri.

Sr presidente hoy debo agradecerle tanto a usted cómo a los presidentes que nosvisitaron, y decirles que gracias al G20...

Publicado por Natalia Tobio en Sábado, 1 de diciembre de 2018

"Pero qué importa la vida de un ciudadano, si ustedes están arreglando el mundo", agregó con ironía.

Salice es padre de dos hijos y se realiza diálisis desde los 24 años debido a sus problemas de riñón. En 2005 tuvo la posibilidad de hacerse un primer trasplante que lo estabilizó por varios años, pero en 2012 comenzó a fallar nuevamente su organismo y debió regresar a los tratamientos y a esperar un nuevo órgano.

En una entrevista radial, Tobio relató que "el equipo de trasplante del Hospital Español nos avisó que el órgano llegaba a las 8 ", indicando que debían trasladarse desde General Alvear -donde residen- a la ciudad de Mendoza para la operación. Sin embargo, cuando estaban llegando, un médico les avisó que "el vuelo no se permitió por el tema de seguridad del G-20 y que el riñón se perdía". "Fue muy fuerte, muy triste. Estábamos todos felices por el trasplante, ahora hay que explicar a los chicos que papá tiene que seguir en tratamiento", completó la mujer.

El vuelo estaba autorizado

Por su parte, desde el Instituto Coordinador de Ablación e Implante de Mendoza (Incaimen), su directora, Gabriela Hidalgo, aclaró que "el vuelo estaba programado para salir" más allá de las medidas de seguridad. "Este vuelo sí estaba autorizado para traer el riñón de Buenos Aires. No sabemos por qué no salió", añadió en diálogo con el diario Los Andes.

La médica explicó que "es importante tener en cuenta el tiempo que pasa entre la ablación y el trasplante", pero "habiéndose cancelado el vuelo de las 6, hubiese llegado a Mendoza a las 15 en el vuelo de las 13, que sí salió". Debido a esas demoras, "el médico de cabecera acordó con el paciente que no era conveniente realizar la intervención en las condiciones en que llegaría el órgano", concluyó.

A raíz de todo lo ocurrido, familia y allegados de Salice analizan la posibilidad de realizar acciones legales.

Fuente: El Tribuno de Salta