COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Cuando le propusieron venir a Comodoro para reforzar el sistema sanitario en medio del Covid -19, Gisele Marchuk sintió que primero que nada debía hablar con una persona: su pequeña hija Renata, una bella nena de 6 años. 

Gisele admite que fue “una decisión difícil”. Sin embargo, el apoyo de su hija fue fundamental para poder dar el paso y llegar a Comodoro Rivadavia, donde este domingo pasará el Día de la Madre trabajando.

“Es el primer Día de la Madre que me toca sin ella. Le expliqué que había gente que estaba enferma, que necesitaba que yo vaya y la ayude y me dijo ‘esta bien mami, no te preocupes, yo me quedo tranquila’. Hablo mucho con ella y sabe que hago. Por suerte antes de la pandemia la pude llevar al trabajo y mostrarle qué es lo que hago, es muy consciente de eso”, explicó Gisele a ADNSUR con la emoción en la voz.

 

 

Gisele es de Buenos Aires, vive en Adrogué y tiene 31 años. Hace una década se recibió de enfermera y hace seis años tuvo a Renata. 

Cuando comenzó la pequeña había empezado primer grado y solo pudo asistir dos semanas a clases, luego como toda la sociedad tuvo que adaptarse a este nuevo presente que hoy obliga a festejar el Día de la madre de una manera diferente: sin abrazos, sin besos, sin visitas, y en el caso de Gisele a la distancia.

La joven licenciada en Enfermería asegura que en tiempos de pandemia todo se volvió más complejo. A su trabajo en la guardia pediátrica del Hospital Finochietto y la docencia en la Cruz Roja de Lomas de Zamora, se sumó la coordinación en el Hospital Modular de Lomas de Zamora, que el Gobierno nacional abrió por la pandemia.

“Sigo trabajando mucho, más que antes, pero lo que cambió es la dinámica con la familia. Antes estaba más organizada. Mientras mi chiquita estaba en el colegio yo podía trabajar y ahora es como que está en casa, se debe conectar a Zoom. Es compleja la situación, como a todos los papás les pasa ahora”, admite Gisele.

La joven no puede evitar quebrarse al hablar de su hija. Se le hace un nudo en la garganta y no oculta su orgullo por la actitud que la pequeña toma ante esta situación.

“Vengo de una familia de enfermeros. Mi mamá, mi tía, sus primos son enfermeros y cómo que ella está empapada de esto, y a pesar que es Chiquita y tiene 6 años, entiende. Ella me dijo ‘quédate tranquila, anda que yo me quedo en casa’ y eso fue un alivio para mi. Si bien es el primer Día de la Madre que voy a pasar sin ella, y si bien es una fecha emotiva tanto para los chicos como las mamás, hay un sentimiento especial, pero estamos tratando de llevarlo lo mejor posible”.

 

Con solo 31 años Gisele es la coordinadora del equipo sanitario que el jueves arribó a Comodoro Rivadavia. Con solo 31 años Gisele es la coordinadora del equipo sanitario que el jueves arribó a Comodoro Rivadavia.
Con solo 31 años Gisele es la coordinadora del equipo sanitario que el jueves arribó a Comodoro Rivadavia.

 

Este domingo Gisele estará de guardia en el Hospital Regional asistiendo a pacientes críticos de Covid - 19. 

A pesar de la tristeza de la distancia se siente orgullosa, no solo por el rol que desempeña sino también por el ejemplo que le está dando a la pequeña Renata. 

“Estoy contenta y orgullosa de lo que hago. Es lo que yo elegí y me siento bien haciéndolo. Es un buen ejemplo para ella también porque sino qué le enseñó, a mirar para un costado, no. Si tengo la posibilidad de ayudar voy a ayudar. La idea es transmitirle esos valores, dar una mano a quien lo necesita sin esperar nada a cambio, ayudar porque es un gesto de amor”, sentenció Gisele, sabiendo que este domingo será un Día de la Madre diferente, pero no menos especial.