LANÚS (ADNSUR) – Un joven estudiante de Abogacía que vive en Lanús busca devolver a su dueño o a su familia un casco que tiene en su poder desde hace años y podría haber pertenecido a un ex combatiente de la guerra de Malvinas.

A través de redes sociales, comenzó con la búsqueda del dueño de un casco que estaba en su casa.

 Matias Buonocore compartió a través de su cuenta he Twitter las fotos de un casco que pertenecen a un ex combatiente de Malvinas. “No sé cómo ni por qué pero en mi casa tengo hace muchos años un casco y lo quiero devolver”, escribió al publicar las fotos.

Matias pidió ayuda para difundir las fotos y poder devolver el casco a su dueño. “El casco tiene escrito CRUZ, ALFREDO RAUL.”, dijo y agregó que pertenece a un soldado de clase 62.

Mati Buonocore on Twitter

En solo un día, el tuit fue replicado cientos de veces y obtuvo respuestas de distintas partes del país para ayudarlo en la búsqueda.

Matías tiene 21 años, vive en Lanús, trabaja en un sanatorio, está iniciando un emprendimiento de trabajo con un amigo y estudia Abogacía.

“Me impactó mucho la historia que escuché hace unos días del casco que estaba en una subasta en el Reino Unido y volvió a su dueño en Argentina. Ahí me acordé que tenía este casco en casa que trajo mi tío cuando yo tenía 5 o 6 años y quedó guardado en mi casa”, cuenta Matías en diálogo con Télam.

El disparador de la idea del joven fue el caso del veterano de Malvinas, Jorge Alberto 'Beto' Altieri, quien recuperó hace pocos días el casco que le salvó la vida en la batalla de Monte Longdon en 1982, luego de que fuera retirado de una subasta en Londres y comprado por un empresario argentino anónimo.

El casco que está en la casa de Matías, que está golpeado y bastante deteriorado, tiene adentro una inscripción grabada a mano que dice “S/C 62 Cruz, Alfredo Raúl”, que podría indicar que perteneció a un soldado clase 1962; es decir que su dueño tenía 20 años durante la guerra de Malvinas.

“Recuerdo que cuando lo trajo mi tío, que lo compró en una feria de cosas usadas, me impresionó mucho. Lo tenía guardado en el lavadero de mi casa, sin ningún tipo de uso. Siento que no me pertenece y que lo tengo que devolver. Quizá le puedo dar una alegría importante a alguien, a pocos días del 2 de abril”, dice el joven sobre el próximo aniversario del comienzo de la guerra.

Matías cuenta que, a pesar de que mucha gente se contactó con él desde que ayer publicó el tuit, aún no pudo contactar al dueño. “Me dicen que quizá no era de un ex combatiente sino de un movilizado, de los que estuvieron desde el continente”, indica