El vecino de Trelew que había encontrado en la calle una cartera con $ 80.00, pudo dar con la dueña, le devolvió el dinero y ambos lloraron juntos. 

La señora necesitaba el dinero desperadamente para comprar remedios y cubrir otras necesidades básicas. 

Ella le ofreció una suma generosa en agradecimiento, pero él la rechazó sin dudarlo porque sabía que la mujer no podía prescindir de esos $ 80.000.

Cuando se vieron las caras -gracias a una vecina que intercedió- ambos quebraron en llanto por la emoción de recuperar algo más que el dinero perdido.

"Solo le pedí de corazón una tortafritas y unos mates, y ella los hizo con mucho gusto y amor. Gracias Doña M... por su cálido encuentro la verdad lloramos juntos", posteó el vecino emocionado en las redes sociales.

LA BÚSQUEDA

La historia comenzó el martes cuando esta persona inició una búsqueda por las redes sociales de la dueña legítima del dinero.  El gesto de honestidad conmovió a cientos de personas que viralizaron este mensaje acompañado de una foto de un fajo de billetes.

El mensaje tardó 24 horas en llegar a la protagonista de esta historia, una mujer llamada M.,  que nunca se habría enterado si no fuera por una vecina (también M.) que le avisó.

El mismo martes este vecino, apodado Q., iba rumbo al trabajo cuando encontró tirada en la vereda una pequeña cartera de mujer que en su interior tenía ese monto, una foto y una estampita.

El hombre custodió el dinero y emprendió la búsqueda por las redes sociales. 

UNA FOTO Y UNA ESTAMPITA

La estampita y la foto eran las claves que le permtirían encontrar a la persona indicada y evitar así que cualquier otro "vivo" se cruce en el camino, como él mismo lo definió.

En pocas horas, llovieron los mensajes de felicitaciones y agradecimiento de conocidos, amigos y vecinos que destacaron el gesto de esta persona de devolver el dinero.

La cadena de mensajes se esparció por Trelew, Rawson, Puerto Madryn, Gaiman y también llegó hasta Comodoro Rivadavia, a través de ADNSUR.

Finalmente, después de tantas idas y venidas, el mensaje llegó a la persona indicada. Una vecina de M. se comunicó con este hombre y le dijo que ella podía llevarla a la verdadera dueña.

Y así fue: la estampita y la foto coincidían. El dinero hallado por fortuna regresó a la persona que lo había perdido. El vecino rechazó cualquier tipo de recompensa. Y es que el asunto no pasaba por una cuestión de plata. Además, ella era quien más lo necesitaba. 

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