Verónica Pérez se desempeñó como censista en el año 2010 y contó su experiencia personal, que la hizo extensiva a un grupo importante de sus compañeras de tarea, al reconocer que cuando faltaba una cuadra por manzana para realizar el relevamiento recibieron la orden de regresar. “Muchas directamente no salieron hacia los barrios más complicados, porque no tenían acompañamiento de seguridad o de policía”, refirió.

“Primero, ese día (miércoles 27 de octubre de 2010) salimos tarde, por cuestiones de coordinación, que la gente no llegaba o faltaban formularios –evocó en su relato, en entrevista con Actualidad 2.0-. Después, no estuvimos en la calle todo el horario completo y cuando a mí me faltaba relevar por lo menos una cuadra, nos avisaron que dejáramos todo y que nos volviéramos, porque las coordinadoras tenían algo que hacer y no les iba a alcanzar el tiempo para contabilizar todo y no nos podrían acompañar”.

La mujer aclaró que si bien ésta fue una experiencia personal, al grupo de censistas que estaba con ella también le pasó lo mismo, ya que habían iniciado el recorrido al mismo tiempo, por lo que en la manzana de enfrente y en otras del sector que recorrían, de barrio Pueyrredón, quedaron sin completar en al menos una cuadra, lo que representa un 25 por ciento de cada manzana.

“Después, cuando nos juntamos con otras compañeras vimos que muchas directamente no habían podido ir al lugar en el que debían censar, porque no había policía ni seguridad para acompañarlas en los barrios más conflictivos. Entonces directamente no llegaron a esos lugares –continuó Verónica Pérez-. Otras salieron igual, pero en la parte alta de la ciudad, por problemas con los perros, se tuvieron que volver (a la base), porque fueron atacadas”.

La ex censista no dudó en afirmar que este tipo de situaciones se vivió en forma generalizada, por lo que aseguró que la desconfianza instalada en los últimos años sobre los resultados del censo 2010 tiene razón de ser.

“Nosotros al llegar avisábamos que nos faltaban sectores sin censar, pero nos respondieron que había que dejar todo como estaba porque se hizo tarde y la gente que debía contabilizar tenía los tiempos acotados. Por diferentes razones tuvimos que dejar de censar y siempre lo discuto, incluso con gente de la Universidad que participó en la organización. Yo siempre lo dije: ese censo no fue exacto porque yo vi estas situaciones”.

Finalmente, Pérez valoró que en esta oportunidad el censo pueda realizarse de forma digital, lo que posibilitará obtener mejores resultados y evitar, según consideró, los problemas que a ella le tocó atravesar 12 años atrás.

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