NEUQUÉN (ADNSUR) - El hombre que ocultó los síntomas compatibles con coronavirus y se descompuso en pleno vuelo de repatriación es de la Patagonia. Se trata de un vecino de Centenario (Neuquén), que actualmente está internado en grave estado en un hospital de la Capital Federal, mientras se espera el resultado de los análisis.

El hombre, de 70 años, es propietario de un local ubicado en el Casco Viejo de la ciudad de Centenario y estaba acompañado de su esposa cuando retomaron el viaje de regreso al país desde Madrid. El matrimonio estaba acompañado de otra pareja, dueño de una tienda también del Bajo, detalló LM Neuquén. 

El neuquino "presentaba una insuficiencia respiratoria" y se desconoce cómo "subió a la aeronave sin haber sido detectado". Uno de los médicos que lo asistió, Federico Riorda, relató: "Llevábamos una hora de vuelo cuando una persona de la tripulación avisa que había un pasajero descompuesto, por lo que me presenté y vi que lo estaba atendiendo otro medico, que es de Rosario".

"Lo evaluamos y coincidí con que el hombre tenía una insuficiencia respiratoria y que era un cuadro moderado que necesitaba atención rápida", explicó y agregó: "En ese momento el paciente no estaba en condiciones de responder a lo que podíamos hacer, teníamos tres horas de vuelo y nos faltaban ocho para llegar a destino", dijo el profesional, que agregó que el comandante del vuelo "pensó en bajar en Río de Janeiro", brasil. 

"Teníamos seis horas para Río de Janeiro y volver a Madrid no se podía porque no nos iban a recibir. El hombre no estaba inconsciente pero tendía a la somnolencia; se nos dormía", explicó Riorda.

El médico aclaró que el paciente "tenia antecedentes cardíacos" y que la familia luego reveló "que había estado con fiebre hace una semana, que estuvo con paracetamol, que estaba agitado".

"En este contexto de pandemia, y con lo relatado con la familia, lo primero que sospechamos fue que tenía una infección por Covid-19, por lo que le avisamos al comandante y lo aislamos", precisó.

El médico explicó que el ingreso al avión "fue normal. Antes de entrar nos tomaban la temperatura a todos" y dijo que junto al comandante no entendieron cómo el pasajero había pasado el control. "Tratamos de ser lo mas sutiles posibles; armamos una especie de terapia, improvisamos una bigotera y le dimos barbijo a las personas que el hombre tenía a su lado", manifestó Riorda y aseguró que el resto del pasaje se enteró "cuando aterrizamos y vieron las ambulancias".