COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - La hija del hombre que murió el 25 a la noche en el Hospital Regional y que había sido picado por un alacrán negro el viernes relató en contacto con ADNSUR cómo desmejoró su padre con el correr de los días, mientras se encontraba internado. Aseguró que, según los médicos que lo atendieron, "el alacrán inyectó veneno en la arteria principal, la cual envió veneno al corazón" y éste "desparramó ese veneno en todos sus órganos dejando sin funcionamiento uno por uno", lo que le provocó una "emorragia interna" que le provocó la muerte el día de Navidad.

En su relato, enviado a ADNSUR vía Facebook, se quejó de que "nadie dice exactamente lo que pasó" con su padre, fallecido el 25 a la noche, cuando se encontraba internado en el Hospital Regional tras una descompensación que la familia asigna a las picaduras del alacrán que sufrió el viernes.

"A mi papá lo pico un alacran color negro grande en la parte superior de la pierna derecha cuando él se estaba poniendo en pantalón. Al recibir la picadura y querer matar el alacrán el mismo vuelve a picar su mano derecha", relató y dijo que "al pasar un pequeño tiempo, él comenzó a convulcionar 3 veces tirando a desvanecerse y con falta de aire llegam

El desgarrador relato de la hija del hombre picado por un alacrán

os al Hospital Alvear (ya que es el mas cercano) de urgencia, donde lo atendieron inmediatamente y donde fue derivado al Regional".

La joven explicó que en el Hospital Regional "se lo estabilizó y se le dio el alta a las 21.55, luego de haber ingresado a las 11.40 hs el dia viernes 21". Al otro día, "mi papá hizo su dia normal (era él nuevamente). Salimos afuera, jugó con su nieta, cargamos los ladrillos a la camioneta que él vendió y fue a entregar y al regresar decidió acostarse porque estaba cansado".

"El dia 23 hizo su día como de costumbre con total normalidad hasta que llegaron las 18.20 y comenzó con dolor de cabeza, mareos y dolores en todo el cuerpo" que le duraron "toda la noche y no lo dejaron descansar".

La hija del hombre fallecido indicó que el  24 al mediodía "se empezó a encontrar con presión baja y su pierna no respondía. Lo llevamos al hospital de urgencias nuevamente, lo atendieron y decidieron hacer una resonancia, la cual vieron cuatro médicos y decidieron dejarlo internado".

"No podía creerlo; yo lo había llevado consciente y él me dijo que entraba y salía rápido para ir a comer con ´la flaqui´. Cuando lo bajaron de la resonancia levantó su pulgar y su risa picarona me hizo decirle ´metele gordo que me tenés que hacer los panqueques para el fiambre´, a lo que él me contestó: ´yo te dije no me tenías que traer´". En ese momento "bajó la enfermera y él quedó internado nuevamente. Volvimos a casa a las 21.20, nos bañamos, comimos y a descansar para ir a ver el parte al otro día a las 12.30".

El 25 de diciembre "nuestra Navidad se convirtió en la peor pesadilla vivida -relató la joven-. Nos llamaron a mí y a mi mamá para el parte, en el cual informaron que el alacrán inyectó veneno en la arteria principal, la cual envió veneno al corazón y el corazón fue el que desparramó ese veneno en todos sus órganos dejando sin funcionamiento uno por uno. Comenzó con el hígado, riñón, pulmones; el corazón lentamente se apagaba y una emorragia interna que no se sabe de dónde venía se hacia notar por su boca dándonos un pronóstico muy complicado".

"Nos dejaron esperando para ingresar a verlo a las 14.00, que es el horario pero se complicó y se hizo a las 14.30. Nos dejaron entrar donde el pasillo del quirófano es eterno. Yendo despacito me imaginé una historia en mi cabeza donde me iba a encontrar a mi papá sentado, donde me iba a hablar y a ser él mismo (me imaginé al mismo gordo jodón de siempre) y sí: me di la cabeza contra la pared. Mi papá no era ése. Me lo habian cambiado". Estaba "todo entubado sin poder respirar por sí solo, inconsciente, amarillo, hinchado, helado; sus manos fueron las que me dejaron sin aliento, tan blancas y frías que llegaron a paralizarme por completa pero él estaba estable estaba vivo sin saber lo que pasaba. Él se me estaba apagando de a poquitito", lamentó.

"A las 15.00 terminó el horario (de visitas). Me tenía que armar de fuerza porque tengo a mi mamá a cargo y encima había que llegar a avisarle a mis tres hermanos más chicos de la gravedad del problema y si ellos querían entrar (a verlo) porque no se los iba a obligar a ninguno y encima llamar a toda su familia a larga distancia. Se nos hicieron las 19.00; salimos en caravana a ver el segundo horario de visita. Acompañé a cada uno de mis hermanos a verlo y a cada persona que iba a saludarlo. Al terminar con todos me tocó a mí. Lo agarré de su mano y no vi que progresara. Le di un beso y le dije al oído: ´gordo: te esperan tus 6 hijos en casa y tu mujer para salir de ésta. Metele´ y me retiré".

Finalmente, la hija del hombre de Km.3 fallecido en Navidad contó que llegaron a su casa y "entre llantos y abrazos, pasó media hora y el mundo se me vino abajo. Sólo ese maldito celular para dar el aviso... Él nos habia dejado hacía 10 minutos. Sin control nuevamente partimos al hospital. Entré a verlo y me quebré. Mi viejo, mi querido Dany me había dejado. Le pedí a Dios que sea sólo un sueño; rogaba de que sea un chiste y suplicaba que se despierte. No sé qué me pasó; no sé qué pensé. Sólo quise levantarlo y me lo quería llevar. El no me podia estar dejando", dijo la joven, quien relató que en ese momento entró "en shock" y sufrió falta de aire y un bajón de presión.

"No podía ser. ¿Cómo le iva a explicar a mi hija que su tata se le habia ido?", manifestó indignada la hija del hombre de Saavedra fallecido en Navidad cuya familia no tiene dudas de que su muerte se debió a las picaduras de alacrán sufridas unos días antes.

Mientras tanto, desde el Hospital Regional -tal como informó ADNSUR este miércoles a la tarde- su directora, Myriam Monasterolo, negó la versión de los familiares acerca de que el fallecimiento del vecino de Saavedra se debiera a las picaduras del alacrán. Explicó que no había edemas o evidencias en su piel que indicaran que su deceso se produjo por la picadura de un animal y que por el fragmento de alacrán que trajeron para su análisis no se trata de una especie ponzoñosa.

Monasterolo confirmó ayer "el fallecimiento de un paciente de 44 años el día 26, que ingresó el 24 de diciembre con un shock séptico generalizado y falla multiorgánica, que inició proceso hemorrágico el día 25″. Sin embargo, aseguró que su muerte “no esta vinculada de ninguna manera con la picadura que tuvo de un alacral el día 21 de diciembre”.

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