COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Comodoro Rivadavia cambió. Ya no es el pueblo de calles de ripio que llegaba hasta la zona donde se encuentra el Infiernillo, y tampoco aquella ciudad donde hay pocos edificios altos en la zona central. El Comodoro del siglo XXI tiene una nueva fisonomía, con paseos costeros, edificios altos y calles pavimentadas; a pesar de la gran deuda en asfalto que se está empezando a sanear.

Ejemplos de esta metamorfosis sobran. Por ejemplo, para muchos es imposible imaginar que sitio muestra esta fotografía.

 

 

Se trata de la calle 9 de Julio, en donde hoy se encuentra el Museo Ferro portuario. La primera imagen es de los primeros años de la ciudad y fue publicada en el libro Comodoro 70, editado por Diario El Patagónico. La segunda es del último viernes.

 

Otra postal que cambió es la del cerro Chenque y la Ruta Nacional 3, entre el Centro y el barrio General Mosconi. 

Hasta la década del 40, en el faldeo del cerro estuvo emplazado el primer y único cementerio que tenía la ciudad.

 

 

El camino de tierra bordeaba el sector entre el cerro y el mar. Pero en 1944, cuando se creó el Cementerio Oeste, el viejo camposanto quedó en desuso, y años después se asfaltó la Ruta Nacional. 

 

 

Todo cambió el 12 de febrero de 1995, cuando el Cerro Chenque tuvo un desplazamiento y destrozó el camino. En ese entonces, se construyó una ruta paralela, que luego quedó en desuso, cuando se reconstruyó la traza original.

La postal actual es muy diferente a lo que se veía en los primeros años.

 

Otros casos sorprenden por lo poco que ha cambiado el sector a pesar del paso de los años.

 

 

La imagen de la década del 70 poco contrasta con lo que hoy es la esquina de Rivadavia y Alem. Los autos viejos y la foto en blanco y negro parecen ser a primera vista la principal diferencia. Sin embargo, lo cierto es que no cambio tanto la postal, desde la perspectiva captada por el fotógrafo en los 70.

 

 

En pleno Siglo XXI hablar de Comodoro es también pensar en zona norte y zona sur, una ciudad de más de 30 kilómetros de extensión. Sin embargo, en el pasado, la realidad era muy diferente.

 

 

En la imagen se ve el edificio del Colegio Dean Funes, un par de casas y un descampado; una fotografía muy distinta a la actualidad, en un lugar donde predomina el verde, las casas antiguas y el tránsito diario.

 

 

Comodoro está rodeada de cerro y playa, un paisaje único que muchas veces no apreciamos. La Costanera, para quien ha pasado por la ciudad, ha sido una visita obligada, entre la serenidad del océano y el imponente Chenque, algo que no cambiará a pesar de los años.