COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Los naipes están apilados sobre la mesa. Cada carta sujeta a la otra hasta que la primera se desestabiliza y cae. Una a una se van desparramando. El juego terminó.

La imagen visual es una metáfora de lo que en los últimos meses sucedió con la gastronomía de Comodoro y otros rubros. Uno a uno diferentes restaurantes, algunos con una larga historia, cerraron sus puertas y dijeron adiós.

Si alguien decía en enero que en menos de seis meses se iba a producir esta ola de cierres lo iban a tratar de loco. Sin embargo, hoy es una realidad, y esta última semana se confirmó el  cierre de “Puerto Cangrejo” y “Cayo Coco del Mar”.

Estos restaurantes se sumaron a La Tradición y las confiterías del Viento, sucursal de la calle 25 de Mayo, y “Mix”, que funcionaba hace 25 años en la histórica galería La Favorita. El resultado: decenas de personas desempleadas. No es un juego.

 

La Tradición fue otro de los históricos restaurantes de Comodoro que cerró sus puertas.La Tradición fue otro de los históricos restaurantes de Comodoro que cerró sus puertas.
La Tradición fue otro de los históricos restaurantes de Comodoro que cerró sus puertas.

 

Karim Manzur (45), propietario de Puerto Cangrejo, restaurante que fundó su padre junto a un socio, aun no puede creer que este sea el final. “La decisión se tomó hace algunos días. Antes tuve reunión con el personal por los acuerdos de desvinculación y demás, pero no es algo que se dio de un día para otro”, explicó a ADNSUR.

Manzur asegura que la decisión de cerrar fue un proceso en el que influyeron varios factores: la crisis que generó el aislamiento, lo difícil que será volver a la normalidad y la situación que vive el tipo de gastronomía que proponía la firma.

Es que según explicó “este tipo de gastronomía tiene una obra más especializada, los productos más elaboración, un acopio especifico de frío y costos que en los últimos años hicieron que pierda rentabilidad por el valor del plato en la mesa para el cliente. Pero la situación de la pandemia fue el detonante para preguntarse hasta dónde aguanto, hasta dónde sigo poniendo plata todos los meses para pagar las cosas; y el horizonte no es muy alentador”, explicó.

 

Puerto Cangrejo marcó una época en la costanera de la ciudad. Puerto Cangrejo marcó una época en la costanera de la ciudad.
Puerto Cangrejo marcó una época en la costanera de la ciudad.

 

CERRAR LUEGO DE TRES DECADAS

Puerto Cangrejo se fundó en 1999. Jorge Manzur, su padre, lo inició junto a un amigo y socio, Juan Carlos Scavuzzo. Allí Karim dio sus primeros pasos en la gastronomía y unos años después se hizo cargo del restaurante.

El año pasado apostó a la renovación y cambió los pisos de la cocina, pintó y renovó el menú. La idea era seguir compitiendo en un rubro que fue ampliando su oferta con la apertura de otros locales gastronómicos, entre ellos cervecerías. Sin embargo, el inicio de la pandemia complicó todo.

Con el local cerrado solo quedó aguantar y ver el panorama. Y cuando se autorizó a funcionar a puertas cerradas apostó al delivery, pero el resultado no fue el mejor. “Es carísimo, tenés que poner una persona, un vehículo, 45 minutos de su tiempo para llevar algo a un kilómetro y acá hay una densidad poblacional muy baja”, explicó.

Así la decisión fue madurando y en las últimas semanas la tomó.

 

Puerto Cangrejo

 

Para Manzur este no solo es el cierre del negocio sino también de una etapa, tanto para él como para los empleados.

En sus recuerdos, destaca la figura de su padre, quien inició el negocio. “Él siempre fue un emprendedor, un adelantado. Puerto Cangrejo marcó un hito en la gastronomía de la ciudad, independientemente que pueda haber mejores o haya otros más evolucionados. Pero para mí revolucionó la gastronomía y cambió la forma de pensar los eventos”, dice, y admite que el cierre da nostalgia.

“Por supuesto que da nostalgia. Si lo tomara como un negocio el 19 de marzo o el 1 de abril habría cerrado. Yo soy contador y le decía a mi mujer: ‘si el contador tiene que asesorar a Karim el primero de abril deberíamos cerrar porque esto viene para largo’, pero en el medio esta todo; la historia, el romanticismo y yo soy un tipo optimista, me gusta pelear por las cosas que me importan, pero hay variables que uno controla y otras cosas que no dependen de vos y la realidad te pasa por arriba”, sentenció este hombre, que al igual que muchos otros le dijo adiós al esfuerzo de tantos años o toda una vida.