NEUQUÉN (ADNSUR) -  Dos policías que Integran la División Tránsito de Centenario, le salvaron la vida a una beba de tan solo 14 días, que había dejado de respirar.

Tamara Salazar regresó de su patrullaje y colgó su chaleco antibalas en el destacamento t se sorprendió al recibir un pedido de auxilio que la llevó a salvarle la vida a la beba.

Ella y su compañero, el cabo José Valenzuela, terminaban de recorrer las calles de Centenario cuando una mujer llegó para suplicar ayuda. Se subieron otra vez al patrullero y cuando llegaron al lugar señalado, se encontraron con los padres de Nicole, de 14 días de vida,

 “¡Se me muere, se me muere!”, gritaba la mujer, mientras le mostraba a Tamara una ínfima beba envuelta en una manta de peluche, indicó La Mañana Neuquén.

Al ver el rostro ya morado por la falta de oxígeno, Tamara se subió con la familia al patrullero y comenzó a hacer las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), mientras Valenzuela conducía a toda marcha hacia el hospital.

No recuerda cuántas veces aplicó la misma maniobra hasta que, por fin, Nicole expulsó algo de espuma por la boca y aspiró dos cortas bocanadas de aire.

“La di vuelta y estaba calmada, sin llorar, con unos ojos marrones muy abiertos”, recordó emocionada la policía, que sintió en la palma de la mano los leves latidos del corazón de Nicole. “Es muy chiquita, la sostenía con la mano y no me llegaba al codo”, señaló.

Al día siguiente los policías recibieron el reconocimiento de la Policía y el llamado agradecido de los padres de la beba.