MADRID (ADNSUR) - La historia de esta mamá estadounidense, que tuvo un gesto conmovedor, se viralizó en redes sociales. "Cuando descubrí que estaba de nuevo embarazada, lo único que quería era que la lactancia saliera bien", escribió Sierra Strangfeld en Facebook y agregó: "pero cuando descubrimos el diagnóstico de Samuel, supe que eso no iba a suceder. Otra esperanza que me quitaban".

Cuando tuvo a su primera hija, Porter, Sierra no produjo leche materna. La nena tuvo que alimentarse durante más de seis meses con leche que les donó su cuñada. Esta vez, al verse capaz de producir pero sin bebé al que alimentar, la mujer tomó una difícil decisión: "Antes de que Samuel falleciera, me dije que me sacaría la leche para donar".

"El bombeo no es para los débiles de corazón. Es difícil mental y físicamente. Y es aún más difícil cuando en realidad no hay bebé", contó Sierra en un post que se viralizó. 

En el texto, contó que "hubo momentos en que me enfadaba, ¿por qué me tenía que subir la leche si no tenía un bebé que alimentar? ¿Por qué me despertaba en mitad de la noche para esto?", se preguntaba la mujer, quien agregó: "Otra parte de mí sentía que era lo único que me conectaba con Samuel, aquí en la tierra. ¡Espero que esté orgulloso de mí!".

Según detalló diario El Mundo, el sacaleches fue su compañero durante 63 largos días y logró, en total, extraerse 14,78 litros de leche materna destinada a alimentar a otros bebés, según contó ella misma al programa de televisión Good Morning America.

Samuel padecía una trisomía en el cromosoma 18, una condición genética rara que afecta a uno de cada 6.000 neonatos. La mayoría de los bebés mueren en el útero y ése parecía el destino de Samuel, así que a su madre le practicaron una cesárea de emergencia. El chiquito sólo vivió tres horas.

 

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Publicado por Sierra Strangfeld en Martes, 26 de noviembre de 2019

 

"Era pequeño, tenía las manos y los pies sin hacer, pero era tan perfecto", contó consternada la mujer a Good Morning America, y aseguró: "luchó muy duro para poder conocernos". 

Tras viralizarse su conmovedora historia, los papás de Samuel crearon una fundación, Sonriendo por Samuel.