COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - La primera vez que Daniela Andrade votó tenía 18 años. En ese entonces vivía en la calle Alsina y le tocó votar en la Escuela 119. “Recuerdo que había mucha gente adulta, mucha gente mayor. Recuerdo haber ido muy temprano a la mañana y muchos abuelos me decían que no era una escuela femenina, que era una escuela de hombres. Otro me preguntaba si le estaba haciendo la fila a mi papá y yo no sabía que responderle”, contó a ADNSUR.

Daniela hoy tiene 43 años y recuerda con lujo detalle lo que pasó ese día; que le resaltaron el nombre antes de entrar al cuarto oscuro y la confusión de las autoridades de mesa porque venían a una mujer y un documento de hombre. “Eso es todo lo que conlleva ir a votar con un documento que no parece tuyo, bah… que en realidad no es tuyo, porque no coincide ni la foto ni la apariencia, ni siquiera el nombre. Aun así yo sabía que tenía derechos y quería hacerlos cumplir”, explicó.

Daniela, es una referente del colectivo LGBTI (Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales, las personas Intersexuales) y fue la primera mujer trans de Comodoro Rivadavia que votó con su identidad autopercibida, es decir con un DNI que tenía el nombre que eligió para identificarse, acorde a la imagen que tiene de ella misma.

Corría el año 2013 y en Argentina se celebraban las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) Legislativas, donde Chubut eligió dos diputados.

“Fue la primera vez que vote porque ya tenía registrado el DNI. Fue un impacto para nosotras poder votar con una identidad autopercibida. Yo venía votando hace muchos años comiéndome la historia de hacer una cola masculina, la discriminación y la vejación que conllevaba ir a votar. Pero el haber ido a votar con el nombre que correspondía, el haber mostrado orgullosa mi documento, que te nombren fuerte, fue emocionante”, recordó.

Daniela asegura que en el pasado muchas mujeres trans no iban a votar por todo lo que significaba hacerlo. Sin embargo, luego de la ley de Identidad de género todo cambió y este domingo más de 120 mujeres trans están habilitadas para votar en la ciudad.

Por esa razón, para ella, la ley “es una reparación histórica”.

“Vino a cambiar muchas cosas y entre ellas la del voto cívico, poder cumplir con las pautas sociales y lo que a uno le corresponde. Muchas de nosotras no teníamos la menor idea de cómo hacerlo, porque éramos N.N, si no usábamos el documento, no hacíamos trámites ni estábamos bancarizadas. Éramos indocumentadas”.  

Daniela, que en la actualidad es la directora del área de Diversidad de Género de la Municipalidad y Coordinadora de la Asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros de Argentina (A.T.T.T.A), está segura que hoy muchas mujeres trans irán a votar, y la explicación es sencilla: “hoy sienten que están incluidas”.