Correr en el embarazo: ¿puedo seguir practicando running?
Correr en el embarazo, por trimestres

1. El primer trimestre, tómatelo con calma

Es la etapa más delicada, ya que es cuando existe un mayor riesgo para el bebé. Además, las molestias físicas son más habituales: náuseas, cansancio, insomnio...

Pero aquí depende mucho de cada una. Mientras algunas sienten que no tienen fuerzas para nada, para otras puede ser incluso una manera de ayudar a aliviar las molestias. De cualquier manera, si no te encuentras bien, el primer trimestre es un buen momento para tomárselo con calma y no exigirse, pero tampoco dejar de ejercitar.. Puedes optar por caminar cada día a paso ligero, o intercalar correr y andar.

2. En el segundo trimestre, disfruta del deporte

Una vez desaparezcan las molestias, seguramente sentirás más energía. Se trata de un buen momento para que sigas corriendo sin llegar al límite.

Para regular la intensidad y frecuencia, ten presente tus sensaciones. Si quieres mantenerte en forma durante la gestación, es buena idea intercalar el running con otros deportes y métodos, como:

• Entrenamiento de fuerza. Protege de la zona baja de la espalda, donde la mayoría de las embarazadas acusan dolores una vez se va desarrollando el bebé en el interior del útero. También ayuda a controlar el peso y a preparar el cuerpo para el parto.

• Pilates. Existen clases especiales de este método durante el embarazo, destinadas a trabajar la musculatura del suelo pélvico y a ayudarnos a estar más ágiles durante los meses de espera.

• Yoga. Es muy recomendada durante el embarazo, ya que además de ser una actividad física de bajo impacto, diversos estudios prueban que ofrece múltiples beneficios tanto para la madre como para el bebé. Por ejemplo, el yoga ayuda a combatir la depresión y la ansiedad.

3. Tercer trimestre: para solo si lo necesitas

Aunque hay mujeres que se mantienen activas hasta el día del parto, lo cierto es que con el paso de los meses tu barriga irá creciendo, de modo que cuando ya no te encuentres tan cómoda como al principio corriendo, puedes dejar de hacerlo y pasarte a otra actividad que te permita mantenerte físicamente activa.

Caminar a buen paso (power walking) suele ser una buena opción para la mayoría de las mujeres al final del embarazo, controlando las pulsaciones y el nivel de esfuerzo.

Si no has corrido antes, no empieces ahora
Correr en el embarazo: ¿puedo seguir practicando running?

Si quieres mantenerte en forma, hay otros entrenamientos de cardio que puedes realizar, como caminar o usar la elíptica, que son menos agresivos para las articulaciones y menos exigentes. De hecho, caminar a buen ritmo es el entrenamiento de cardio ideal: es seguro, ayuda a mantener el peso correcto y puedes realizarlo en cualquier lugar y momento.

Por el contrario, si eras runner antes de quedarte embarazada, no hay impedimento para que sigas siéndolo hasta el momento en que tú lo desees. Solo que al ser una actividad de alto impacto y al verse la postura modificada por el cambio en tu centro de gravedad hacia delante, debes ser más cuidadosa.

¿Qué necesitas para correr en el embarazo?

Es conveniente que salgas a correr con un pulsómetro para controlar tu frecuencia cardíaca. Lo ideal es que te mantengas dentro de una zona cómoda y que no hagas esfuerzos grandes hasta quedar exhausta: mentenerte alrededor de 140 pulsaciones por minuto, dentro de la zona de quema de grasa, es una buena idea.

Si tienes que comprar uno, procura que cuente con monitor cardíaco integrado en la muñeca: será mucho más cómodo de llevar durante los meses de embarazo que uno que se coloque con una banda en el pecho.

También importante, muy importante estos meses, es elegir un sujetador deportivo que se ajuste a tu nueva talla: es habitual que el pecho crezca durante el embarazo, así que tendrás que comprar alguno más grande que garantice ua buena sujección y que las costuras no te causen rozaduras.

Tómate las cosas con calma y piensa que estás en una etapa especial que requiere practicar deporte con responsabilidad. La gestación solo dura nueve meses, así que modérate si estás pensando en competir: una vez que nazca tu bebé, tendrás todo el tiempo del mundo para hacerlo.

Así que ya sabes: si te encuentras con ánimo y tu ginecólogo no te lo desaconseja, practica running: un embarazo combinado con actividad física, es un embarazo saludable.

Fuente: bebesymas.com

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!