PENÍNSULA VALDÉS (ADNSUR) - El ministro de Turismo, Néstor García, confirmó que comenzarán con estrictos controles en Península Valdés: los guarda faunas y turistas deberán tener barbijos, habrá estrictos controles sanitarios en el aeropuerto de Trelew y en el ingreso a la reserva (como toma de temperatura).

Estas características inusuales de la temporada de orcas en Península Valdés, que comenzará su pico máximo dentro de dos semanas, son “medidas que se toman de común acuerdo con Fabían Puratich, ministro de Salud", dijo García a Clarín.

Lo cierto es que hasta los fenómenos de la naturaleza sufren los efectos del coronavirus, con medidas de prevención hasta ahora nunca tomadas en este tipo de acontecimientos. La temporada comenzará con una exposición de fotos de parte de especialistas en la materia como los fotógrafos Maximiliano Jonás y Daniel Feldman, con la participación de la guardafauna Marisa Berzano. También habrá una charla del especialista y primer estudioso del comportamiento de las orcas Juan Carlos López.

Las orcas llegan a la reserva de Punta Norte, en Península Valdés, Chubut, hacia fines de marzo y principio de abril. Lo hacen para cazar crías de lobos marinos ya que en ese lugar hay una importante colonia y es temporada de nacimientos. Las orcas cazan a los lobitos para alimentar a su manada. Este espectáculo natural (que se repite en octubre) atrae a fotógrafos, camarógrafos y documentalistas de todo el mundo. Este año se espera casi un centenar. Representantes de medios de Estados Unidos, Italia,  España y Brasil ya han pedido su acreditación, según le confirmó García a este diario.

“Nosotros nos sometemos a las instrucciones del ministerio de Salud y nadie quedará expuesto. Por eso habrá los controles previstos en los protocolos. Ya estamos adquiriendo los barbijos para los guardafaunas. Tomaremos todas las precauciones que hagan falta en favor de nuestra gente”, agregó el ministro de Turismo.

Además de los representantes de medios como National Geografith, RAE y la RAI,  también se espera la llegada de turistas que disfrutan con el espectáculo. Incluso en los últimos tiempos se construyeron miradores a suficiente distancia como para no provocar impacto sobre las especies. También llegan equipos científicos.

Las orcas de Península Valdés causan admiración en el mundo por el desarrollo de la estrategia alimentaria que se denomina “varamiento intencional”. Y que consiste en el encallamiento deliberado de las orcas sobre la playa para capturar crías de lobos y elefantes marinos y está considerada por los científicos como una de las conductas predatorias más espectaculares de la vida salvaje en el planeta. Tras su varamiento, la orca espera agazapada que los lobitos se arrojen al mar. Y es allí cuando se produce el ataque.

El dominio de esta técnica –observada por primera vez en 1974– requiere de una prolongada instrucción a los juveniles por parte de las hembras. Así, se va pasando de generación en generación. En la actualidad, solo tres grupos de orcas lo realizan. Se puede observar este comportamiento tanto en Punta Norte, entre la segunda quincena de marzo y en abril, como en Caleta Valdés, en octubre y noviembre. Las orcas se agrupan en familias bajo un matriarcado y esta técnica es enseñada a las crías cada temporada. Cazar de esa manera les ha costado una mala prensa, al punto de ser estigmatizadas como un mamífero marino “asesino”. Pero solo lo hacen para alimentarse. Como ocurre en todas las especies.