COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) -  Pensar a Comodoro y proyectarla al futuro cercano puede implicar un ejercicio inverso al que habitualmente se ha planteado en términos históricos. Ese inicio, diferenciado de la pregunta habitual cada vez que se habla de la reconversión productiva para cuando no haya petróleo, debería comenzar por un relevamiento de aquellos otros sectores con potencial para posicionar a la ciudad como otro centro de referencia, además de la reconocida trayectoria en materia petrolera y la alta calificación en servicios a esa industria.

¿Por qué no sumar, entonces, un polo de desarrollo alentado por otros sectores de servicios y de conocimiento?

Está claro que ninguna actividad podría por sí sola reemplazar a la potencia económica que implica la producción de petróleo, una polea de transmisión que genera buena parte de los recursos provinciales y explica en gran parte el modo en que el presupuesto municipal ha crecido más del 400% en los últimos 4 años.

Sin embargo, un gobierno municipal que pretenda innovar en materia de planificación estratégica podría comenzar, por ejemplo, por convocar a los múltiples referentes de un sector que ha tenido una clara dinámica en la última década, como son los diversos emprendimientos privados en materia de servicios como son la salud, la potencia hotelera. la del conocimiento o la estructura hoy disponible para la organización de eventos, por citar algunos ejemplos.

Clínicas y sanatorios, centros de diagnóstico de alta complejidad y servicios específicos para distintas especializaciones –desde oftalmología a odontología, por no mencionar el centro de excelencia que constituye el CABIN en el tratamiento de enfermedades oncológicas- con alta calificación se han desarrollado en Comodoro Rivadavia y conviven en una sinergia que sólo requeriría de algunos lineamientos organizativos para empezar a consolidar a la ciudad como el polo a nivel regional que en los hechos ya viene ejerciendo, pero que requiere de un ordenamiento y planificación estatal, acorde al esfuerzo que sigue realizando el sector privado.

Lo mismo ocurre con otros servicios que, unidos y bajo una política de Estado común, tienen el potencial para instalar a Comodoro mas allá del petróleo, hoy principal actividad productiva. Comodoro es también un polo de conocimiento: una articulación con los profesionales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco abren otra puerta al desarrollo, como ya ocurrió durante el último temporal de 2017.

De los profesionales de esta Universidad surgió el análisis mas completo del evento climático que sacudió a la ciudad desde sus cimientos. Esa publicación analiza qué provocó el desastre y avanza con alternativas de solución desde la geología, la economía y las ciencias sociales. Pero sin articulación del Estado es imposible pensar en un cambio profundo que nos lleve a una solución de fondo.

Buenos Aires reunió empresarios, artistas y otras personalidades

La semana pasada, fue el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través de Horacio Rodríguez Larreta, el que lanzó una convocatoria a diversos actores del ámbito empresario y de la cultura, con el propósito de posicionar a la ciudad como un centro de referencia global, aprovechando su potencial en lo que respecta a calidad de vida.

De esa iniciativa surgió la creación del Consejo Buenos Aires Global, que integran reconocidos empresarios como Marcos Galperin –propietario de Mercado Libre- y Marcos Bulgheroni –CEO de PAE-, junto a emprendedores, artistas y otros referentes, entre una treintena de personalidades que van desde Axel Kuschevatzky (cine) hasta el reconocido neuro científico Facundo Manes, además de María Julia Bearzi (Endeavor) o Julia Pomares (CIPPEC).

“El Consejo asesorá para convertir a Buenos Aires como una de las 20 capitales en calidad de vida, porque el factor atrae al capital humano”, explicó Fernando Straface, secretario de Relaciones Internacionales del gobierno porteño, en un artículo publicado por diario El Cronista.

Si bien se trata de un ejemplo basado en las potencialidades de la ciudad capital del país, bien vale conocer la dinámica de aquella convocatoria y la planificación de objetivos, para pensar una estrategia similar, adaptada a las capacidades y desarrollos de cada región, para un mejor aprovechamiento de ese potencial.

Proyectar a Comodoro y ampliar la mirada

Comodoro Rivadavia ya es un centro de referencia en materia de servicios petroleros. Lo que aquí se propone es proyectar actividades complementarias, que han adquirido un grado de desarrollo a partir de inversiones privadas, que han configurado a la ciudad con una oferta de servicios de salud de excelencia, no sólo a nivel tecnológico sino a partir de la permanente capacitación del recurso humano, ofreciendo prestaciones de excelencia y alta complejidad.

Esto se verifica hoy en la demanda de atención desde distintos puntos de la región patagónica, incluso con atención internacional a partir de la prestación de servicios a ciudadanos de Chile. La consolidación del polo social exige más un trabajo de ordenamiento y planificación de circuitos, que otro tipo de recursos más costosos: la infraestructura con la que se cuenta es un capital inicial que no muchas ciudades podrían incluir en su balance de recursos.

Se trata, entonces, de desarrollar un eje productivo a partir de una capacidad instalada que puede movilizar otros sectores de la economía: hotelería, gastronomía y una diversidad de servicios que se amplía a medida que se piensa en el objetivo de agilizar –ofreciendo facilidades y apuntando a mejorar la receptividad- la llegada de gente en busca de atención en el polo de salud.

De este modo, se invierte la lógica habitual. Se trata, como decíamos al inicio, de pensar en sentido diferente, partiendo esta vez no desde aquello que no tenemos como ciudad, sino de lo que está construido por quienes desde hace tiempo han apostado a la región del golfo San Jorge y la multiplicidad de factores que pueden contribuir a su desarrollo con mayor equilibrio.